Alumna de UV promueve separación de residuos en la Central de Abastos de Xalapa

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Carlos Hugo Hermida / UV

Daniela Itzel Peña Morales, estudiante de la Maestría en Gestión Ambiental para la Sustentabilidad de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV), coordina un programa de separación de residuos en la Central de Abasto de Xalapa, en el que participan locatarios de este sitio, agricultores y autoridades municipales.  

Con este trabajo, la universitaria culminará su proyecto de posgrado, titulado “Alianza entre la Central de Abasto, el centro de compostaje y agricultores para la gestión integral de residuos orgánicos”. 

Daniela Peña mencionó que la Maestría en Gestión Ambiental para la Sustentabilidad es un posgrado profesionalizante que exige desarrollar un trabajo de tesis científico y con intervención social que atienda una problemática real.  

Identificó la necesidad de fortalecer la separación de residuos que generan los más de 100 locatarios de la Central de Abasto, con el objetivo de que lleguen de una manera adecuada al centro de compostaje que se ubica en la parte trasera de este lugar.  

En ocasiones los vendedores generaban poca cantidad de residuos orgánicos y la dejaban por mucho tiempo hasta que se llenaba el contenedor, para después llevarlo al centro de compostaje o esperar a que el camión recolector pasara por ellos. 

Esto ocasionaba un alto grado de descomposición y originaba la proliferación de organismos no benéficos para el compostaje, así como malos olores que atraían a fauna nociva que daba una mala imagen a la zona comercial.  

Daniela Peña comentó que los locatarios de la Central de Abasto no contaban con contendores adecuados para separar los residuos en orgánicos e inorgánicos, e incluso realizaban esta práctica en cubetas o cajas de cartón. 

Ante esta situación, gestionó con el ayuntamiento de Xalapa para que les otorgara, en calidad de préstamo, unos contenedores para separar los residuos adecuadamente y entregarlos al camión recolector.  

Declaró que uno de los retos para desarrollar su proyecto fue hablar personalmente con los más de 100 locatarios. “La misma dinámica de su trabajo complica el proceso de sensibilización y capacitación, por lo que la planificación para desarrollar objetivos planteados ha sido lo más complicado”, enfatizó.  

La composta generada a partir de los residuos orgánicos recolectados es entregada a cuatro agricultores locales que la utilizan para mejorar sus cultivos de calabaza, chayote, limón y pepino, los cuales comercializan en la Central de Abasto.  

Con ello se crea un círculo de generación y aprovechamiento de los residuos, al crear composta que sirve para abonar la tierra en la que crecen productos que regresan a ser comercializados.  

La joven mencionó que actualmente gestiona la creación de un comité integrado por locatarios, para que en un futuro cercano se encargue y dé continuidad a este proyecto.


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