Martha Gómez: la historia detrás de una mujer de humo

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Juan David Castilla

La señora Martha Soledad Gómez Atzin es una mujer de humo. Vive en la región del Totonacapan, al norte de Veracruz, es una promotora de la cocina tradicional y recién recibió el Premio Estatal a la Mujer 2022 por parte del Congreso local.

La mujer promueve la elaboración de platillos con leña y braseros de barro. Además, es reconocida a nivel mundial por haber fundado el Colectivo Mujeres de Humo, integrado por 35 cocineras.

Ellas son originarias de las localidades Cedro, San Pablo, La Unión, San Carlos, Tajín y Chote, municipio de Papantla, y de otras demarcaciones como Coatzintla y Tihuatlán.

Gómez Atzin se crió en una cocina tradicional y también ha parido y criado a sus hijos en el mismo sitio, donde los integrantes de la familia se encuentran a la hora de la comida.

“Soy la mayora de mujeres de humo, venimos del Totonacapan y nos dicen mujeres de humo porque cocinamos con ella y cocina en braseros de barro. El nombre de mujeres de humo es en honor a nuestros ancestros. Al conservar la cocina tradicional de humo, estamos conservando toda la tradición y todas las raíces de nuestras ancestras”, relata.

Las mujeres cultivan la materia prima para sus platillos, cuya preparación es meramente artesanal. Cuentan con maíz, tomate, chiltepín, pipián, calabaza, chayote, quelites, flores del campo y hasta con algunos animales, como el tlacuache y el mapache.

Uno de sus platillos tradicionales es el bocol, elaborado con masa y manteca de cerdo al comal, relleno de chorizo, queso, pollo, queso, hongos o lo que tengan en casa.

CONOCIDA EN EL EXTRANJERO

Doña Martha también es experta en la preparación del mole con chiles chipotle y ancho, y la pierna de guajolote ahumado, acompañado con un arroz que lleva hígado, molleja y papada del mismo animal.

Las mujeres de humo elaboran tamales de cuchara o de hoja de plátano (un tamal aguado o caldoso), pero también preparan los pulacles, rellenos de calabaza, chayote, tomate chiquito u ojo de venado, chiltepín verde, cilantro, pipián y acuyo.

“La historia se ha ido perdiendo y por eso las mujeres de humo nos hemos dedicado a conservar esa tradición para tratar de mantener vivas las recetas, las comidas que nos unían como familia, comidas que no solamente alimentan el cuerpo, sino también, sanan el alma y el espíritu”, añadió la cocinera tradicional.

Martha Soledad tiene tres hijos: un panadero, una cocinera y otra mujer que se encarga a hacer esencias, todos dedicados a la cocina tradicional.

Las cocineras tradicionales llevan 42 años trabajando en la conservación de los platillos y cuentan con una escuela para formar cocineros tradicionales en el Centro de Artes Indígenas, ubicado en el parque temático Takilhtsukut, en Papantla, donde Martha es coordinadora.

Las mujeres de humo estuvieron en el festival Cumbre Tajín 2022, del 20 al 23 de marzo pasado, en el nido de aromas y sabores, donde hubo talleres para fomentar la cocina tradicional.

Unos días antes también estuvieron en el parque Miguel Hidalgo del municipio de Coatepec, a diez kilómetros de Xalapa, la capital del estado, donde ofertaron sus platillos, pero también han visitado casi todas las entidades país y han viajado a Estados Unidos, España, Colombia y Cuba.

El pasado 12 de abril, la LXVI Legislatura de Veracruz premió a Martha Soledad Gómez Atzin por su invaluable contribución al reconocimiento de la mujer indígena como transmisora de valores y conocimientos y a la cultura veracruzana desde la gastronomía.

Ella ha participado en diferentes eventos nacionales e internaciones representando a las cocineras tradicionales y a las cocinas de humo de su región. También ha impartido talleres en diferentes encuentros nacionales de museos comunitarios de Querétaro, Morelos, Veracruz, Estado de México, Guerrero y Puebla.


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