En la mira

Comparte

Salsa Fest, el oxígeno del turismo
Silverio Quevedo Elox
A diferencia de otras festividades que se encuentran desde hace rato en decadencia, el Festival de la Salsa en Boca del Río ha logrado subsistir pese a cambios de gobierno y a una pandemia.
Y es que la edición del 2022 que fue todo un éxito en asistencia y en reactivación económica demostró que esta fiesta ya trascendió a partidos políticos y debe ser institucionalizado para blindarlo de “vaivenes” sexenales.
Por supuesto que el origen fue 2011 con un alcalde emanado del PRI y que después fue adoptado por el Gobierno de Veracruz para hacer las ediciones 2012 y 2013.
Luego en el 2014 hubo un cambio de color en el gobierno municipal y a pesar de ello se realizó por cuarta ocasión el SalsaFest, pero la administración panista ya no pudo con el “paquete” principalmente por el tema de los recursos y se cerró un primer ciclo.
Fue en el actual gobierno estatal que encabeza Cuitláhuac García Jiménez cuando se reactivó el Festival en el 2019 en gran parte porque el mandatario es aficionado del género musical.
Sin embargo, la pandemia de COVID 19 frenó la continuidad de la fiesta salsera y durante dos años hubo ayuno en el bulevar que alberga el Salsódromo más grande del mundo.
La música volvió a sonar en este 2022 justo cuando más se necesitaba por lo afectada que se encuentra la economía después de los efectos de la contingencia sanitaria.
Y es que con el SalsaFest ganan todos desde los hoteleros, restauranteros hasta los prestadores de servicios más modestos como el bolero, el franelero de carros, el taxista, así como los que hacen su venta de comida alrededor del inmueble.
Se trata pues de un festival que trasmite la personalidad del “jarocho” y que ha venido a albergar un género que no está de moda, pero que pese a todos los pronósticos que decían que iba a terminarse cuando se fuera PRI, lo cierto es que ha trascendido para convertir a Boca del Río en capital mundial de la salsa.
Y fueron precisamente los prestadores de servicios turísticos quienes hicieron un recuento con numeralia de los resultados de dicho evento.
De esta forma  los reportes transmitidos a la secretaría del sector, señalan que se dejó una derrama económica superior a los 377 millones de pesos.
Estos números, según el propio funcionario y la dependencia gubernamental, los deducen debido a lo que se maneja como ocupación hotelera y consumo promedio de los turistas en el sector restaurantero durante los días que duró el certamen salsero.
Según lo que anunció el secretario de Turismo será este miércoles cuando se de a conocer oficialmente la numeralia.
“Tuvimos números impresionantes, rompimos todos los récords, mañana estaremos presentando a detalle toda la estadística. Pero si les puedo adelantar que superamos los 377 millones de pesos de derrama económica en este fin de semana, tuvimos más de 340 mil visitantes, rompiendo los récords de manera impresionante”.
Por cierto que una estrategia para conocer los estados de donde arribaron más turistas fue la entrega con registro de los pases de acceso de manera virtual. Por ello se logró conocer que fueron al menos cinco estados cercanos a Veracruz de donde se dieron cita el mayor número de visitantes.
MUY EN CORTO
VIRAJE AL TRATO A COMUNICADORES?
La presencia del vocero presidencial, Jesús Ramírez hace sentir que la percepción hacia la prensa empieza a tomar un matiz diferente.
Convocado por la delegación de Veracruz del Club de Periodistas de México en el Dia del a Libertad de Expresion, Ramírez cayó al estado cuando el gobierno federal anunció los lineamientos para beneficiar a los periodistas independientes con seguridad social y otras prestaciones.
Asimismo por un lado se otorgaron reconocimientos por la trayectoria de los comunicadores veracruzanos y por otro, las autoridades estatales como secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General, hicieron patente su admiración a los reporteros y comunicadores en el día de conmemoración  de la libertad de expresión.
Pues bien, de alguna forma pareciera que la interrelacion entre autoridades, servidores públicos y encargados de la política pública, empiezan a virar hacia una nueva relación con los medios y los comunicadores.

Comparte