En la mira

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Las ratas empacan para irse del PRI
Silverio Quevedo Elox
 Los embates que ha sufrido el dirigente nacional de lo que queda del PRI, Alejandro Moreno, Alito, han sido lapidarios contra éste.
Una mujer, la actual gobernadora de Campeche, Layda Sansores, le ha dado con todo y no aguantó más que unos cuantos torpedos, lanzados programada y sistemáticamente, directos, para tambalear no solo su liderazgo que ya está en debacle sino a lo que fuera el partido por más de 8 décadas de existencia en México.
 Así, Alito, no solo tiene la exigencia de 15 Gobernadores que lo quieren fuera del PRI, sino que está a punto de ir a la cárcel, tras las investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera por dinero ilícito y las carpetas de investigación en manos de la FGR, avanzan. La noche se le ha venido encima al ex mandatario de Campeche.
 Púes bien, en Veracruz, donde hasta hace seis años existía un bastión tricolor que le aportaba a la causa nacional de ese partido, y a pesar de las derrotas en la Presidencia, seguía siendo el fiel de la balanza con su tercer padrón electoral más grande del país y una buena parte de militancia que aun creía en el PRI, está en bancarrota, con un líder como Marlon Ramírez que corre y huye cada vez que ve caer a los gobernadores en turno en desgracia como Fidel Herrera y Javier Duarte y se entrega a los brazos de los enemigos.
 Lo hizo últimamente después de que con la alianza con PAN y PRD, Miguel Angel Yunes Linares ganara por dos años el gobierno estatal,  y en el 2018 sumaran al PRI para imponer a su hijo como su sucesor buscando evitar que Morena llegara al poder pero fue imposible. Ante el incumplimiento de todos los pactos y promesas, prebendas en las que creyó Marlon Ramírez con esa alianza por parte de los Yunes ahora se entrega a Morena, con los despojos que le quedan al PRI que dirige.
 Pero este partido, al igual que a nivel nacional, en Veracruz está condenado a morir y muy pronto. El sepulturero será el actual líder en mención, pues ni pensar que haya alguien con la talla de Miguel Alemán y Gustavo Carvajal que hicieron del tricolor otra historia.
 Y es que el influyente periódico español El País hace un excelente análisis de lo que fue el PRI, origen, evolución y su inminente muerte, que hoy se antecede con la agonía que vive:
“Tradicionalmente, la vieja cúpula del PRI había sido reconocida por la habilidad política para manejar con la misma soltura el latrocinio, el doble discurso y la ambigüedad ideológica.
 De los cuadros del PRI han salido todas las familias políticas del país, excepto el conservador PAN y el joven Movimiento Ciudadano, que emula a Ciudadanos, y desde sus filas han salido desde el presidente López Obrador, al canciller Marcelo Ebrard o el presidente del senado, Ricardo Monreal, entre otros.”
Pero destaca lo que pudo haber sido el peor error de ese partido:
 “Su habilidad para manejar el entusiasmo nacionalista de la mano de los recursos públicos ha dado paso a una generación de tecnócratas que llegó al poder con menos de 40 años y que se hicieron ricos en un tiempo récord gracias a recalificaciones y sobornos de las constructoras. La perversa inteligencia del viejo PRI ha dado lugar a la vulgar ostentación en redes sociales.”
 Hoy, el punto crítico del PRI lo vive con su dirigente actual y El País detalla:
 “Peor le va a Moreno, el actual presidente del PRI, investigado por lavado de dinero, evasión fiscal, peculado, abuso de autoridad y uso indebido de atribuciones, después de que se descubriera que posee al menos 23 viviendas. El exgobernador de Campeche, de 47 años, que llegó en 2019 a lo más alto del partido prometiendo renovación y volver a enamorar a los más pobres de México, apareció esta semana en todos los medios de comunicación presumiendo su Lamborghini amarillo. El deportivo estaba estacionado dentro de una de sus viviendas, la que tiene campo de futbol, varias piscinas y una caseta para el perro con aire acondicionado.
 A la debacle electoral más reciente, en la que perdió los bastiones de Oaxaca e Hidalgo, se unen los escándalos que dibujan un partido en decadencia, sin presidente, sin ideología, aborrecido dentro y fuera y con sus líderes dando humillantes explicaciones sobre su patrimonio.”
Y es que nacido en 1929 de las cenizas de la Revolución tras un pacto entre las corrientes de Zapata, Villa y Carranza, la reinvención del PRI llegó con Lázaro Cárdenas (1934-1940) y Miguel Alemán (1946-1952), el primer presidente civil. Desde entonces, fue creciendo como un particular leviatán, un partido de masas al estilo socialista que terminó mimetizándose con el Estado en un sistema autoritario y corporativista –aglutinaba tradicionalmente igual a sindicatos que a patrones, a campesinos que a empresarios– perfeccionado durante más de 70 años ininterrumpidos en el poder, hasta el año 2000, con la llegada al poder de Vicente Fox.” Pero tras el oxígeno que pareció propinarle el triunfo de Peña Nieto en el 2012, el PRI parece otra vez ser un montón de cenizas y difícilmente lograr lo que en 1929.
Mientras esto sucede, el camino parece allanado para Morena, que encara las elecciones presidenciales de dentro de dos años sin nadie que le haga sombra ni en la derecha ni en la izquierda, señala El País, en un análisis más amplio.
TIBIOS LOS YUNES ROJOS
 En Veracruz, pronunciamientos tibios de Pepe y Héctor Yunes sobre el cambio de dirigencia estatal son apenas voces que se extinguen en el desierto.
 Parece que buscan revivirlo en Veracruz pero con un sepulturero que tiene bien empuñada la pala y con su tibieza, a pesar de lo que representan dentro del tricolor, difícilmente evitarán que ese partido caiga a la tumba, y que se entregue el cascajo a la Cuarta Transformación. (Ver la foto del encuentro casual con el secretario de Gobierno, Eric Cisneros)
Marlon se va en marzo del 2023 pero no sabe si defender a Alito o nadar de a muertito y buscar la diputación federal pluri, su principal anhelo, ya que le queda poco tiempo antes que se derrumbe lo que dice liderar, un cascajo priista que ya se está encostalando poco a poco.
MUY EN CORTO
 DESAHOGO DE TRAIDORES. REGIDOR DE MORENA Y UN YUNES. Cuentan que vieron departiendo el “pan y la sal” al ex alcalde de Veracruz Fernando Yunes Márquez y al regidor morenista de Boca del Río, Gerardo Rossete González, en un restaurante español de la conurbación.
El encuentro no tendría nada de raro de no ser porque el edil décimo segundo es un neo morenista que viene del PRI y que por supuesto conoce muy bien a la familia de los Yunes azules con quien en su momento hizo “enjuagues”.
En la charla cuenta un comensal de esos que siempre andan parando “ojera” que el regidor se quejó de la forma de hacer política de su nuevo partido.
Contó que había cosas que no entendía como la forma de operar en una zona como el municipio boqueño donde el asunto es más aspiracional y se pretende ganar adeptos con brigadas y repartiendo periódicos.
Pero no fue el único que dijo no estar conforme en el lugar donde milita, pues el ex presidente municipal porteño también habló pestes de Acción Nacional sobre todo del liderazgo de su presidente nacional Marko Cortes y su necedad de seguir aliado al PRI cuando es una marca que ya el electorado no compra. Entonces Yunes Márquez deslizó que la opción era el Movimiento Ciudadano porque era el único de la oposición que estaba creciendo y no tenía negativos como partido político, por lo que confesó que al menos era el plan “B” de su grupo político ósea el que encabeza el ex gobernador Miguel Yunes Linares.
Y por supuesto que ni tardo ni perezoso Fernando Yunes no tardo en invitar a Gerardo Rossete a MC, un cambio de camisa que para el regidor no sería raro, pues ya se está acostumbrando a cambiar de “camiseta”.

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