¿Saldrá algo bueno de Fortín? / Los Jueves

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¿Saldrá algo bueno de Fortín? 

Miguel Valera 

Nadie es profeta en su tierra. La frase, atribuida a Jesús de Nazareth, se sigue aplicando en la actualidad. —¿Pero éste no es el hijo de José, el carpintero?, decían sus paisanos. Lo mismo sucede con los talentos que surgen, aquí, allá y acullá, en tierras veracruzanas. Nuestro estado está plagado de hombres y mujeres que, callados, sin hacer ruido, han destacado en diversos campos, lo mismo de la ciencia, que la educación o las expresiones artísticas, por citar algunas expresiones del quehacer humano.

Recuerdo que hace muchos años, bajo la dirección de Miguel Ángel Sánchez de Armas y la guía de Mayeli Castillo Morales y David Cuevas García, grabamos un programa en TV Más que se llamó “Profetas en su tierra” —yo quería que se llamara “Profetas lejos de su tierra”, entrevistando a veracruzanos que habían triunfado allende las fronteras. En la lista estaban, por ejemplo, el cordobés Juan José Calatayud, de feliz memoria; el doctor Carlos Fredy Cuevas García, oriundo de Minatitlán y recién nombrado coordinador de Unidades Médicas de Alta Especialidad en el IMSS; el actor Mauricio Herrera, entre otros.

Esa serie de entrevistas, en el inicio de mi carrera periodística, me permitió conocer la riqueza de los talentos veracruzanos y siempre he permanecido atento a ellos, como el caso del tenor xalapeño Javier Camarena, a quien, por cierto, el Cabildo que presidió Américo Zúñiga Martínez en la capital, le hizo un merecido reconocimiento.

Pues ahora me ha llamado la atención el gran despegue artístico que ha tenido el joven tenor Leonardo Sánchez Rosales, oriundo de Fortín de las Flores. Llegó a la Universidad de las Américas Puebla a estudiar Enfermería y terminó estudiando la Licenciatura en Música y en los primeros años de su carrera ganó el Premio a la Revelación Juvenil, el premio de la Ópera en Bellas Artes y el primer lugar en el XXXIV Nacional de Canto Carlo Morelli, allá por el lejano 2016.

Desde entonces su carrera ha ido en ascenso y hoy tiene una gran solvencia artística y reconocimiento nacional e internacional. “La fórmula para conseguir el reconocimiento es la disciplina. Hay que ser muy disciplinados para ir resolviendo escalón por escalón. En el caso del canto, hay que resolver respiración o determinadas áreas para una pieza. Cumpliendo los pequeños objetivos, se logra cumplir los grandes objetivos. Yo tengo el concepto de respetar el cuerpo; no tengo ningún vicio como tomar o fumar, los cuales, en algún momento, llegan a afectar la salud. Tengo las clases, los ensayos y, a veces, me tengo que desvelar”, ha dicho en entrevistas.

Hace un par de años debutó con La Traviata, en Italia, al lado de la gran soprano italiana Rosa Feola, bajo la guía de la directora de escena, Renata Scotto. Con una proyección internacional que va en ascenso, Leonardo Sánchez Rosales es actualmente miembro del programa de cantantes solistas de la Ópera de Laussanne en Suiza y Embajador del programa internacional Opera for Peace. No hay que perderlo de vista. Además, Veracruz le debe el reconocimiento que se merece por su esfuerzo y dedicación.

Nos vemos los jueves.

valeramk@hotmail.com  


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