La vuelta a Veracruz en un teclazo

Comparte

Los partidos parásitos en Veracruz

 

Yamiri Rodríguez Madrid

La semana pasada, el 29 de agosto, el Organismo Público Local Electoral (OPLE) aprobó la desaparición de seis partidos políticos estatales al no haber obtenido al menos el tres por ciento de la votación válida emitida en las Elecciones Locales Ordinaria y Extraordinaria, celebradas el 6 de junio de 2021 y el 27 de marzo de 2022, respectivamente, para la renovación de las y los integrantes del Congreso del Estado y los 212 Ayuntamientos de la entidad.

Se trata de Podemos, Todos por Veracruz, el Partido Cardenista y Unidad Ciudadana, así como los nacionales Redes Sociales Progresistas y el Partido Encuentro Social (PES). A eso sumemos que el jueves 2 de septiembre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validó, para el proceso electoral de 2023, el recorte del 50 por ciento a las prerrogativas que los partidos políticos reciben en Veracruz. Sin duda alguna es una carga menos para el gasto.

Lo anterior debería generar la discusión sobre el sistema partidista en el país.  Si revisamos las tendencias electorales de las últimas dos décadas comprobamos que son solo 2 o 3 partidos los que concentran la mayor cantidad de votos; tener 6, 7, 8 o más, no solo es estéril; es un gasto.

Hay países, como Israel, donde hay literalmente decenas de partidos políticos, hasta el partido de la mariguana, pero estos no reciben financiamiento público.  Están obligados a conseguir sus propios ingresos y, por supuesto, transparentarlos para evitar infiltraciones maliciosas.

Seguramente hay una larga lista de asociaciones políticas, tanto en el plano nacional como en el estatal, que buscan convertirse en partidos políticos para el 2024; una vez más constataremos que su vida es efímera; que sus fundadores y líderes viven de esas prerrogativas durante el par de años que existen y que, luego, se extinguirán y para otro proceso los mismos rostros aparecerán con nuevo membrete y la promesa de que son diferentes, que serán el parteaguas, el fiel de la balanza en la elección. Mientras tanto, a gozar de las prerrogativas.

@YamiriRodriguez


Comparte