En la mira

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Todo queda en familia

Silverio Quevedo Elox

Fue un escándalo en la sociedad veracruzana que le haya pasado un incidente de no tan menores magnitudes a la construcción de su residencia en el exclusivo fraccionamiento, Punta Tiburón, ubicado en el territorio de Alvarado.
Las versiones enseguida corrieron de los envidiosos aún en la “high society”, que se trataba de un conocido matrimonio como lo es el de los empresarios Karin Collado y Félix Malpica, los propietarios de esta casita de entre 20 y 30 millones de pesos.
Pero otros dijeron que ellos no podrían ser los dueños puesto que apenas hace un tiempo han vendido al menos dos de sus radiodifusoras al empresario chiapaneco y propietario del consorcio Valanci, Simón Valanci.
Dos de ellas fueron compradas en un trato que se firmó recientemente, pero cuyas negociaciones comenzaron hace cinco años.
Por ello, se cree que ellos no tendrían el capital suficiente para construir una residencia que oscila entre los 20 y 30 millones de pesos.
Esta obra está a cargo en su diseño, de Ricardo Fernández, quien es sobrino en segundo grado de Marcelino Fernández, empresario del grupo de los dueños de los cafés La Parroquia, y además a quienes se les ha atribuido alguna sociedad con el grupo política panista local de los Yunes.
Ricardo Fernández además de construir el Foro Boca fue el que también diseñó la Torre Centro, terreno sobre el que se asentó dicha obra que era propiedad inicial, coincidentemente, de una hermana de los Fernández. Y que luego se atribuyó también a los Yunes porque el que dio la cara como presunto propietario era el suplente del entonces alcalde, Fernando Yunes, y de nombre Carlos Ramos de la Medina.
Pero volviendo al tema del derrumbe de la losa en la majestuosa construcción de Punta Tiburón que se estima entre 20 y 30 millones quien aparece como el que está al frente de la obra, es Tony Alba, pues según esto, es quien ha dado la cara por los permisos.
De Tony Alba se puede decir que tiene alguna relación cercana con los Yunes porque su hija Anahí Alba trabajó como gestora de este grupo político y empresarial.
A su vez, al que presuntamente le construyen la residencia es al contador Miguel García, de ser así, entonces los envidiosos no tienen por qué involucrar a la familia Malpica Collado en este tema, de una residencia que se vino debajo de por sí, algo ya preocupante y lamentable para sus propietarios.
Sería también sano revisar el grado de peligro que corre el resto de la construcción, así como las demás obras que ha realizado esta persona ya sea en el centro o en cualquier otro lugar.

MUY EN CORTO

AMARGO DESPERTAR 2023. La entidad logró reducir los últimos niveles de inseguridad y homicidios dolosos en los meses del segundo semestre del 2022. Tanto, que fue constantemente reconocido en las mañanera por el subsecretario de la SSPC, Ricardo Mejía y sus informes estadísticos. El presidente Andrés Manuel López Obrador atestiguaba estos datos.
No obstante, pareciera que los buenos resultados se “salaron” o quizá se despertó una especia de envidia, y los mal pensados podrían decir que ha habido hasta “mano negra” debido a los recientes hechos que vienen sucediendo desde el último día del año.
No se necesita ser criminólogo o especialista en violencia o en asuntos de narcotráfico para entender que es extremadamente coincidente que en el fin de un año y al inicio del 2023 se hayan registrado sendos acontecimientos que muestran a una entidad violentada, muy lejos de cómo cerraron las estadísticas el año anterior.
Masacres al estilo Guanajuato y Zacatecas se suscitaron en Poza Rica. Con un saldo de diez muertos en bares de esa ciudad.
Después el día último retumbó la noticia del asesinato del alcalde de Rafael Delgado.
Y hasta con un feminicidio en Rodríguez Clara.
Muchos hechos para tan pocos días. El diablo se soltó en Veracruz, pero también pudiera adjudicarse a alguna intención malévola de incendiar al estado si se toma en cuenta que estamos a poco más de un año de las elecciones para renovar la gubernatura.
O de plano, simplemente, se trataron de lamentables y demasiadas coincidencias de hechos violentos.


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