Esténtor Político

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ESTÉNTOR POLÍTICO

Miguel Ángel Casique Olivos

 

«MÉXICO TIENE HAMBRE»; ¿QUÉ HAREMOS LOS MEXICANOS?

 

El 11 de agosto de este año, el diario nacional El Financiero, advirtió en su titular del día, que «México tiene hambre» y señalaba que «los sectores más desprotegidos padecen los efectos de la carestía de los alimentos, que presentaron una escalada de precios como no se veía desde hace 21 años”; es decir, desde antes de aquel año 2000 cuando se dio «un cambio» de partido en el poder con lo ingenua esperanza de que las cosas para el pueblo mexicano iban a cambiar, pero ahora sabemos que la situación del pueblo estaba mejor cuando, según los «nuevos gobernantes», todo estaba peor.

Hoy cuando ya hemos visto gobernar a dos sexenios panistas, luego un PRI que regresó al poder como una  «nueva oportunidad» que México le dio para corregir los desastres que Vicente Fox y Felipe Calderón generaron, y finalmente el arribo de Morena anunciándose como ¡la salvación! de los pobres, todo fue un teatro político porque lo que verdaderamente ha importado a los políticos y partidos es hacerse del poder y desde ahí, ya encumbrados, enriquecerse a toda costa; los problemas de los pobres siguen quedando en el olvido.

La inflación en México no da tregua y el 2022 terminó con una verdadera crisis para las familias pobres porque ellas son el sector que más padece los efectos de la carestía de los alimentos; porque el discurso trillado de López Obrador de que todo va bien o requetebién bien contrasta a diario  con el México que siempre tienen otra realidad, donde la mita de la población, unos 60 o 70 millones de mexicanos, sufren en la cotidianeidad para sobrevivir. Recursos económicos para generar empleo y ayudar a las familias hay, pero las prioridades del morenismo, y en primer lugar de AMLO, son otras, las obras de relumbrón y de impacto que, en muchos casos, tienen una pésima planeación como lo muestra la refinería de Dos Bocas que continuamente se inunda.

La marginación en México avanza y enseña sus horrorosos dientes y uñas; AMLO y la 4T con cuatro años de gobierno no combaten la pobreza porque el número de mexicanos en esa situación ha crecido, lo remarca constantemente el Coneval y el Inegi. Por otro lado, cuando el mismo Coneval evalúa los programas de política social en el impacto para abatir la pobreza el resultado es decepcionante y con tendencia a tener programas inútiles y mantenerse como programas electoreros; la política social de la 4T es errónea y no sirve para mitigar la pobreza.

Ahora vemos un avanzado destape de corcholatas, discursos de fantasía por parte de AMLO y de la inmensa mayoría de los gobernantes; políticos que se dan hasta con la cubeta para desprestigiar a sus oponentes; un gobierno oficialista que está usando todo el aparato del Estado para imponer su voluntad y garantizar que el 2024 el voto de los mexicanos se repita y apoye a Morena y al candidato de AMLO; mientras que el pueblo padece y sufre los efectos asesinos de la inflación, de la violencia, inseguridad, pobreza, hambruna, falta de medicamentos y atención en hospitales y, en general, una escasez casi total de oportunidades. Tenemos un México con hambre y con mucha pobreza.

El pasado martes 25 de octubre El Universal alertó de que «Arrasa la inflación de más de 9% a hogares pobres»; la información habla de que las familias con un ingreso de hasta un salario mínimo enfrentaron una inflación de 9.3% en los primeros 15 días de octubre; los precios de bienes y servicios que más consumen presentaron un alza superior a la inflación general de 8.5%; se sabe que los hogares con menores ingresos destinan hasta el 47% de su gasto para comprar comida, dejando el resto para cualquier otra necesidad, como vestido, vivienda, salud, educación etc., recursos evidentemente insudicientes.

Lo verdaderamente preocupante es que especialistas aseguran que las tasas de inflación, para este 2023, seguirán siendo elevadas y sobre todo en los alimentos. ¿Qué entonces, debemos hacer los mexicanos?, ¿podemos, de nueva cuenta, creer en los políticos que ya están enloquecidos ante las elecciones de 2023 y 2024? Los políticos buscan el poder para enriquecerse; y para llegar obtenerlo se valen del voto popular, engañando a la gente  y manipulándola en prácticamente todas las elecciones estatales y federales.

La solución la encontraremos, entonces, en empezar a usar nuestro voto como un arma para defender nuestros intereses de clase y para eso todos debemos estar informados y enterados del acontecer diario y, llegado el momento, votar al unísono por políticos nuevos, con capacidades y visiones de un verdadero cambio, quizá eso tarde un poco, pero hay que estar preparados; por lo pronto, tenemos que seguir escogiendo entre los políticos y candidatos al menos peor y al menos malo, porque en esto de la política también se aplica el refrán de “tan malo el pinto, como el colorado”. Por el momento, querido lector, es todo.

 

 

 

 

 

 


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