Hora cero

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Los movimientos en la Arquidiócesis

 

Luis Alberto Romero

Aunque en su esencia la Iglesia Católica busca ser testigo de lo eterno en el tiempo, y así lo predica desde el púlpito, esta milenaria institución no está exenta de todo lo humano: bueno y malo, peregrino en un mundo regido por la ley del más fuerte. Por ello no debe extrañar que en las filas de la jerarquía eclesiástica existan grupos de poder, de interés, clérigos que busquen puestos, con cotos de poder, etcétera.

Comento esto porque han llamado la atención los reacomodos recientes del arzobispo de Xalapa, Jorge Carlos Patrón Wong. En círculos internos se ha notado este manotazo que ha dado, para desmembrar grupos de privilegiados, quienes tenían espacios en parroquias acomodadas de la capital veracruzana.

Leía ayer, por ejemplo, que algunos cibernautas se quejaban de por qué al padre Rafael González Hernández, clérigo encumbrado, con gran influencia en las oficinas vaticanas, lo que le sirvió, por ejemplo, para llevar la tramitología de la beatificación y canonización de San Rafael Guízar y Valencia, con altos conocimientos de la lengua latina e italiana, conocedor a profundidad del Derecho eclesiástico, lo hayan mandado a la parroquia de San Isidro El Labrador en Otilpan, una comunidad del municipio de San Andrés Tlalnelhuayocan. Quizá pocos saben que este sacerdote tiene una residencia muy cerca de esta comunidad y quizá eso vio el arzobispo, pero no, algunos piensan maliciosamente que fue “refundido”.

El padre José Manuel Suazo Reyes, quien hizo un gran papel como vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, párroco en “María Auxiliadora”, Xalapa, informó que fue enviado a San Miguel Arcángel en la fría ciudad de Perote. “Somos servidores y colaboradores en la Iglesia del Señor y donde se nos requiera iremos con mucha alegría”, contestó ante las posibles preguntas de por qué este movimiento fuera de la ciudad de Xalapa.

Antes de cualquier reacción, que repito, son normales en una institución humana como lo es la iglesia católica, monseñor Jorge Carlos Patrón agradeció la disposición y recordó a sus sacerdotes que viven su vida y ministerio como un don para los demás. Es decir, no se deben a ellos mismos y a sus intereses sino a la comunidad eclesial a la que sirven.

Otros movimientos interesantes fueron, por ejemplo, el del padre Luis Acosta, un clérigo también de altos vuelos, que tuvo altos cargos en la Arquidiócesis y de pronto lo mandan a la rectoría de Los Corazones, también en Xalapa. Es decir, no llegó ni a párroco. Quizá por su edad, quizá como una lección de humildad, sólo Dios y el arzobispo lo saben.

Muchos clérigos no fueron tocados por el momento y a otros no les fue tan mal, como al padre Quintín López Cessa, quien de San Jerónimo en Coatepec fue enviado a San Pio X en Las Ánimas. Otro padre de larga trayectoria, Francisco Javier Hoyos, fue enviado a San Pedro de Verona, en Mahuixtlán.

Juan Aburto Hernández fue enviado a Santiago Apóstol, en Ayahualulco; Lázaro Sánchez Reyes, a San Juan Bautista, en Xiutetelco, Puebla; José Aarón Zamorá Coavichi, a Santa María de Guadalupe, en Tlaltetela; Juan Andrés Sánchez Fuentes, a Cristo Rey, de Alto Lucero; y Rafael Gutiérrez Zapata, a San Jerónimo, Coatepec.

El padre Irineo Andrade Luna estará en María Auxiliadora, la parroquia que dejará vacante el vocero José Manuel Suazo Reyes; y Javier Aguilar Viveros ocupará la sede de la Basilia de Guadalupe en el barrio de El Dique, en Xalapa.

Al Espíritu Santo de Xalapa llegará el padre César Romero Galán; y a la Sagrada Familia, también de la capital, Anselmo Rivera Rincón.

José Luis Ortiz Gómez será titular de la rectoría de Nuestra Señora de Guadalupe en Coatepec; y el padre Sotero Domínguez Gómez ocupará la silla parroquial de El Calvario, en esta ciudad capital; Salvador Morales Casas, quien fuera Vicario Episcopal con monseñor Hipólito Reyes Larios, será párroco en María Madre, un templo ubicado en la calle de Cempoala, Xalapa.

Finalmente, el padre Custodio Leodegario Morales Marcelino será párroco de Nuestra Señora de Guadalupe en Xaltipan, Puebla; Teodoro Sánchez Villegas prestará sus servicios en San José Carrizal-Apazapan; y José Melquiades Baizabal Domínguez irá de párroco a Nuestra Señora de Guadalupe, en El Espinal.

Así está la jugada de ajedrez del 2023 del arzobispo de Xalapa, Jorge Carlos Patrón Wong, un prelado con colmillo retorcido, quien tuvo cargo en El Vaticano y que conoce a profundidad los juegos de intereses que suelen darse en las cúpulas y los pasillos del catolicismo. @luisromero85


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