Desde el café

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La calma que presagia más violencia

Bernardo Gutiérrez Parra

“Si ustedes van a Córdoba todo está en calma” dijo ayer el gobernador Cuitláhuac García. Y en efecto lector, Córdoba amaneció en calma. Eran pocos los vehículos que circulaban, había calma en las escuelas que amanecieron cerradas; calma en el ambiente, pero era una calma espesa.

Una calma provocada la víspera por el ataque armado a tres policías de los que fallecieron dos (un hombre y una mujer) mientras vigilaban la casa de una funcionaria.

En el café donde me reuní con unos amigos había caras largas y ojerosas, producto de una noche de insomnio. La charla fue en voz baja, como respetando el silencio; aunque sobraron las quejas, descalificaciones y denuestos.

“Esto ya no es vida, nadie está seguro ni en su casa. Estamos peor que antes y eso que antes estábamos muy mal” fue uno de los comentarios sueltos.

Quizá lo que más pegó a los cordobeses fue la muerte de la mujer policía. “Pobre muchacha, era muy jovencita”. Y la forma en que la mataron los descoyuntó.

De acuerdo a informes preliminares, la joven presentaba huellas de violencia y tortura, además de varios impactos de bala; uno de ellos en la cabeza. En el colmo de la sevicia fue metida en bolsas de plástico y arrojada a unos cañaverales.

Es la crueldad de casi todos los días en Veracruz.

“Esos tipos no son seres humanos ni animales; son bestias apocalípticas que están ahí, agazapadas tras su cobardía y cobijadas por la impunidad a la espera del siguiente ataque. ¿Cuánto les pueden pagar por cometer esas salvajadas? ¿Quién las ordena?”

Y el silencio fue la respuesta. Y es que ¿qué decir cuando la entidad está rebasada por la violencia? ¿Qué decir cuando en los primeros diez días de enero se cometió una ejecución cada 6 horas en promedio?

En Córdoba como en casi todo el estado hay temor y miedo, pero también hay frustración, impotencia e ira contenida.

Lo que más crispa es que el gobernador no piense cambiar los manotazos por algo más efectivo contra los delincuentes. “¿Cómo vamos a cambiar la estrategia si les estamos dando duro?”, dijo el señor.

Sin duda les están dando muy duro, tanto que en vísperas de Navidad y a pleno día secuestraron un comandante de la policía para asesinarlo y después decapitarlo. Muy duro les deben estar dando cuando han asesinado a más de 35 policías.

Ayer cuando pardeaba la tarde, la calma se hizo más presente en Córdoba; los locales comenzaron a cerrar y la gente se preparó para irse a guardar sin aspavientos ni alharacas, aunque a leguas se les veía el hastío.

Y sí, tiene razón el gobernador; Córdoba está en calma. Pero es esa calma chicha que altera el espíritu y obnubila los sentidos. Esa calma que está lejos, lejísimos, a años luz de la calma que es producto de la paz y la tranquilidad. No es la calma que antecede a la salida del sol, por el contrario, es la calma que presagia la continuidad de la violencia.

Adquiere la UPAV su primer edificio con recursos propios

Después de ocupar durante dos años las oficinas denominadas Torre 20/20, la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV); adquiere su primer edificio desde que fue creada en el año 2011.

Este hecho histórico marca un antes y un después dentro de la UPAV, ya que, la adquisición de este edificio, ubicado en la avenida 20 de noviembre, frente a la Quinta de las Rosas, permite tanto a las figuras solidarias, como a los aprendientes realizar sus trámites en un solo lugar.

En este sentido, durante el evento que se llevó acabo en la Torre 20/20 “Trascender en Comunidad”, se resaltó la importancia que ha tenido el buen manejo y transparencia de los recursos en la UPAV; bajo la rectoría de Ome Tochtli Méndez Ramírez, durante el periodo 2018-2022, lo que ha dado como resultado el fortalecimiento de esta institución educativa.

La develación de la placa conmemorativa en reconocimiento a la adquisición del inmueble, fue realizada por el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, quien felicitó a quienes integran la comunidad UPAV por sus grandes logros, y aprovechó para refrendar su compromiso con la educación y la institución para concretar la donación del edificio donde actualmente se encuentran las oficinas de rectoría y que forma parte de Casa Veracruz.

En el evento estuvieron presentes el Secretario de Educación de Veracruz, Zenyazen Escobar García y el Subsecretario de Educación Media Superior y Superior, Jorge Miguel Uscanga Villalba, entre otros titulares del nivel medio Superior y Superior.

bernardogup@hotmail.com


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