Desde el café

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Sayula de Alemán, un margallate que está en chino

Bernardo Gutiérrez Parra

Desde que la señora Lorena Sánchez Vargas ganó la alcaldía de Sayula de Alemán, han aumentado los problemas en ese municipio, uno de los más pobres y olvidados de Veracruz. A la escasez de todo, principalmente de trabajo (por no hablar de calles pavimentadas, agua potable, servicios de salud dignos y seguridad) se sumó el pleito entre la munícipe con su cuerpo edilicio.

Los escarceos que comenzaron desde principios de su administración, subieron de tono cuando en agosto del año anterior, Lorena fue a la CDMX a denunciar en un noticiero de televisión que había sido amenazada, secuestrada y extorsionada durante siete meses y que su hijo menor había sido raptado.

Dijo que logró escapar de sus presuntos secuestradores pero su hijo continuaba en poder de los plagiarios.

En cuestión de horas sus ediles la desmintieron y mediante un mensaje en las redes, dijeron que Sánchez Vargas había ido a la Ciudad de México con la intención de bloquear las cuentas del Ayuntamiento y quedarse con el dinero de las arcas municipales. Y en relación al menor secuestrado, éste se encontraba con unos familiares de la propia alcaldesa.

Lorena volteó la tortilla y dijo que el cabildo tenía una nómina de medio millón de pesos para pagar a personas que ellos (los miembros del cabildo) contrataron y ella no conocía, por lo que había desvío de recursos.

Los ediles contraatacaron y la acusaron de desvío de recursos al transferir dinero a cuentas bancarias ajenas al Ayuntamiento.

En el inter fue detenido el tesorero Rafael “N” (contrario a Lorena), acusado de delitos contra la salud y la alcaldesa nombró a otro que nadie quiere.

Así llegó diciembre y los trabajadores se quedaron sin su quincena y hasta ayer les debían tres, por lo que tomaron el Ayuntamiento para exigir su pago y la destitución de Lorena.

Esta contestó enviando golpeadores a desalojarlos, pero se les pasó la mano y ocasionaron destrozos en las oficinas y la alcaldesa por supuesto se deslindó.

La semana anterior el regidor segundo Abimael Merino de los Santos entró en escena e hizo tronantes declaraciones contra la alcaldesa. El Congreso local lo mandó llamar y el regidor fue; habló con una comisión de diputados y cuando salía del recinto, lo detuvo la policía acusado de violencia en razón de género en agravio de la presidenta municipal Lorena Sánchez.

Tanto Abimael como Rafael fueron detenidos violando la ley, pero aquí en Veracruz que nadie venga conque la ley es la ley.

Cuando ya se hablaba de la desaparición de poderes, entró al quite súper Cuitláhuac García Jiménez para decir que “aún no existen condiciones” para armar tanto arguende y dio su espaldarazo a la alcaldesa.

Pero el secretario de Gobierno Eric Cisneros fue más allá al asegurar que el conflicto entre ambas partes se debe a que tanto la alcaldesa como los ediles pactaron con el crimen pero rompieron los acuerdos.

Ah caray, ¿qué no es obligación del secretario de Gobierno vigilar que ningún sujeto o sujeta que aspire a un puesto de elección popular tenga nexos con la delincuencia? Si sabía que la alcaldesa y sus ediles pactaron con criminales ¿por qué les permitió que asumieran sus cargos?

Si da por descontado que tanto la una como los otros pactaron con criminales y por lo tanto son presuntos delincuentes, ¿por qué no promueve la desaparición de poderes?

¿No habrá alguien que le diga al secretario que sus declaraciones suenan a encubrimiento?

La solución para Sayula de Alemán es que tanto la alcaldesa como los ediles sean removidos de sus cargos y puestos a disposición de un juez. Al menos para deslindar responsabilidades.

Y para salir del margallate en que se encuentra necesita de unos ediles responsables y honestos, lo que está en chino. Y además que las autoridades estatales y federales lo limpien de corruptos, delincuentes y bandidos… lo que está más en chino.

bernardogup@hotmail.com


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