Los incendios, las torpezas y el conocimiento de Veracruz / Dr. Rafael Vela Martínez

25 abril, 2024 12:00 am
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Los incendios, las torpezas y el conocimiento de Veracruz

 

Dr. Rafael Vela Martínez

Uno de los graves problemas de la educación en Veracruz es que no les enseñan a los niños y jóvenes geografía regional, a tal grado que cuando llegan a ser profesionistas, la gran mayoría desconoce la localización de las Zonas Metropolitanas (ZM)  de la entidad, así como los municipios que integran a cada una de ellas; más aún, les hablas de municipios que están en el norte, centro o sur de del estado y te los ubican en latitudes totalmente opuestas; pero lo más grave del caso es que desconocen las principales actividades económicas de estas demarcaciones y la dinámica demográfica, por señalar algunos aspectos relevantes de la cultura general que debería tener todo veracruzano; ya sin entrar en discusión de nombres de lagunas, o los ríos y sus afluentes, localización, trayectoria y condiciones de contaminación, así como sus causales.

¿Y por qué esta reflexión? Pues simplemente porque ahora que en días pasados se registraron los grandes incendios en la Sierra de Zongolica (SZ), muchos veracruzanos, incluyendo a los gobernantes de primer nivel, desconocían su ubicación y pensaban que se trataba de un solo incendio. Y cuando hablaron de las causas, consecuencias a la economía regional y efectos a la salud, dieron argumentos de alto grado de estulticia, que traslucía su ignorancia  en materia de geografía y economía regional.

En principio hay que señalar que los dos grandes puntos neurálgicos de los incendios se localizaron: uno en Soledad Atzompa; y, otro, en Texhuacan; ambos, municipios 100 por ciento indígenas, según las caracterizaciones tanto del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), como del Instituto Nacional de Estadística y Geografía  (INEGI). En el reporte de medios de comunicación se hablaba de que el incendio abarcaba localidades de Maltrata, Soledad Atzompa, Camerino Z Mendoza, Nogales, Huiloapan de Cuauhtémoc y Texhuacan. Lo cierto es que eran los municipios de referencia, pero los incendios impactaron localidades de otros municipios periféricos, no solo con características altamente rurales, sino incluso de alto componente étnico; y esto es sumamente preocupante ya que, de acuerdo con el INEGI, para el 2020, de los más de 8 millones 62 mil veracruzanos; más de 1 millón 19 mil son indígenas y habitan en la entidad; de los cuales, más de 208 mil se localizan en los municipios directamente impactados o periféricos a los puntos centrales de los incendios. Los municipios indígenas de esta región, son: Astacinga, Atlahuilco, Los Reyes, Magdalena, Mixtla de Altamirano, Rafael Delgado, San Andrés Tenejapan, Soledad Atzompa, Tehuipango, Tequila, Texhuacán, Tlaquilpa, Tlilapan, Xoxocotla y Zongolica.

Los daños en el área de impacto aún se están cuantificando en términos de extensión; ya que las primera información salió a los medios el domingo 24 de marzo y se hablaba de 5 municipios impactados; ya para el miércoles 27 de marzo, se habló que el fuego había ocasionado afectaciones en mil 650 hectáreas y para finales de mes se argumentaba entre los pobladores de la región que posiblemente el daño llegaría a las 2 mil hectáreas. Estos sucesos son muy graves para la economía de la región por varias razones.

 

Primero. Soledad Atzompa tiene como vecinos periféricos localidades de los municipios de Maltrata, Nogales, Camerino Z Mendoza, San Andrés Tenejapan, Tequila, Atlahuilco y Xoxocotla, todos ellos población rural, salvo Nogales y Camerino, y alto componente indígena. Que además tienen como principal actividad la explotación de recursos maderables (principalmente Atzompa), cuyos muebles de encino, oyamel y  pino llegan a todas parte de Veracruz y son ofertados en los tianguis, avenidas principales, fraccionamientos y colonias; pero incluso llegan a puntos tan lejanos como Tijuana, Guadalajara, Estado de México, Tamaulipas, Mérida, Chetumal, entre otras muchas latitudes; y justo ahora que la producción de pino Patula (es una especie arbórea conocida como pino llorón, es una gimnosperma de la familia Pinaceae originaria de México), estaba llegando a su edad maderable, pensaban en exportar muebles. Lamentablemente fueron de los cultivos más afectados y su proyecto tendrá que aplazarse, pues el gobierno “sospecha” que los incendios fueron ocasionados, como si después de más de 20 años esperando la edad maderable de los árboles, y estando muy cohesionada y organizada la población, se pusieran de acuerdo para quemar su patrimonio y el de sus hijos.

 

Segundo. La población de estos municipios que no se dedica a la explotación sustentable de la madera, se dedican a la producción de verduras y hortalizas que cada fin de semana bajan de la sierra a vender a la ZM de Orizaba, para mantener a su familia. De hecho, a nivel estatal, es de las pocas regiones que aún mantiene su fe en la agricultura, esperando que llegue un gobernador con visión y compromiso con el campo veracruzano. En esta región, la población, según el INEGI, registra ingresos muy bajos, a tal grado que cuando más ganan 1 salario mínimo (que era de 133 pesos con 22 centavos en 2020). Los porcentajes de ingresos asociados a los municipios van del 21.13% (Rafael Delgado) al 62.21% (Mixtla de Altamirano), de manera que la mayoría de la población de estos municipios tienen que subsistir con un salario mínimo. Donde más se concentra la actividad agrícola de hortalizas y verduras es en Texhuacan y municipios adyacentes, que también, en menor medida, pero de igual forma fueron impactados por el segundo incendio de mayores dimensiones de la región; estos son: Mixtla de Altamirano y Tehuipango (que reiteradamente figuran entre los más pobres del país), Tlaquilpa, Los Reyes, Astacinga y Zongolica

 

Tercero. No solo resulta afectada en su economía los municipios directamente impactados por los incendios, sino además la población de las ZM de Orizaba registrará pérdida en su poder adquisitivo, ya que debido a la devastación de las unidades de producción agrícola de la sierra de Zongolica, ya que se verán en la necesidad de adquirir productos que vienen de otros estados del país, por supuesto a un precio mayor, ya que traerán incorporado el costo de traslado, como sucede actualmente, dada la crisis del sector agrícola veracruzano, con el 70% de los productos que se consumen en la entidad, ya que se producen principalmente en estados como Puebla, México, Jalisco, Michoacán, San Luis Potosí, Hidalgo, entre otros. Si a esto se le suma que, debido a la desaparición de la “Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesquero”, llevado a cabo por la 4T, los productores no contarán con una instancia que les otorgue créditos, el riesgo que corren es que sean “presa fácil” para financiamientos que, como se ha señalado en los medios de comunicación, provienen de la delincuencia.

Ya de Gobierno del Estado no se puede esperar nada solidario, solo que se vaya la actual administración, pero justo sería que se estableciera un compromiso por parte de quienes aspiran a gobernar Veracruz, principalmente de quien si conozca Veracruz. Por el momento yo ofrezco, en comunión con mis colegas coautores, para documentar su estrategia, la obra intitulada, “Tomo IV. Municipios Indígenas de la Región Metropolitana de las Altas Montañas (RMAM)”, que forma parte de la colección Condiciones Socioeconómicas de los Municipios Indígenas del Estado de Veracruz.

Este libro  parte de considerar al territorio como la variable básica de análisis, por ello es que se enfoca en el concepto de Región Metropolitana (RM) la cual nos refiere a una unidad de planeación territorial urbano-rural, que aloja a una Zona Metropolitana (ZM). El concepto de RM surge de la necesidad de definir, para el estado de Veracruz, una estrategia de desarrollo sostenible que propicie condiciones claras, tangibles, deseables y posibles de alcanzar en el mediano plazo. Se trata de sentar bases para planificar desde una perspectiva regional donde lo urbano y lo rural formen parte de un todo; donde se planifique al mismo tiempo las áreas de mayor desarrollo con las pobres y marginadas.

Esta investigación aún no se ha presentado formalmente, actualmente se hacen gestiones para que sea compartido en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU), que se llevará a cabo del 10 al 19 de mayo del actual, con dos sedes principales, Casa del Lago y la Unidad de Artes de la Universidad Veracruzana. Por el momento esta obra está a su disposición.