La última y nos vamos / Raúl Arias Lovillo

La última y nos vamos 

Raúl Arias Lovillo

28 mayo 2024

 

“Urge dialogar” era el título del primer texto publicado por un servidor el 18 de abril de 2023. Desde entonces cada martes cumplimos la tarea que nos propusimos: recuperar la capacidad de diálogo basado en razones y argumentos, entre todas y todos, para reducir la polarización social. Revisamos todos los temas sensibles para la sociedad y fundamentamos siempre nuestras opiniones y críticas con argumentos y datos oficiales. Sin concesiones dimos cuenta del fracaso de la llamada Cuarta Transformación y del desastre provocado en Veracruz y en nuestro país por los gobiernos de Morena. Después de todos los meses y semanas transcurridas hemos constatado que no se cumplieron las promesas de AMLO a la sociedad mexicana. La pobreza no solo continúa sino que ha aumentado, lo mismo podríamos decir sobre la corrupción. Absolutamente nada le salió a este gobierno, las improvisaciones y las ocurrencias están dejando altos costos económicos, sociales y ambientales.

Se podrían citar muchos ejemplos del fracaso y del desastre del gobierno morenista. Vamos a referir solo algunos a continuación.

La estrategia de “abrazos, no balazos” para atajar tanta violencia e inseguridad ha sido un rotundo fracaso. Lo dicen los datos de más de 185 mil homicidios dolosos, millares de personas desaparecidas, extorsiones como forma de vida cotidiana, zonas del territorio nacional en manos del crimen organizado y cientos de madres buscadoras que deambulan de manera desesperada buscando a su seres queridos.

Los errores en la gestión del COVID cobraron el exceso de más de 300 mil vidas humanas que pudieron evitarse, la desaparición del Seguro Popular y el fracaso del INSABI propiciaron que hoy haya treinta millones más de compatriotas sin servicios de salud en México.

La decisión autocrática de construir tres grandes proyectos: AIFA, Dos Bocas y Tren Maya, no solo han evidenciado su inutilidad sino que han acumulado un enorme despilfarro de recursos públicos gestionados con una nula transparencia y de los cuales nadie se hace responsable.

En el ámbito de la educación y en el de la ciencia y tecnología también se suman los fracasos. Los libros de texto de educación básica, con una enorme cantidad de errores, alejados del conocimiento científico y con una fuerte carga ideológica, se suman las universidades del bienestar, verdadero monumento a la irresponsabilidad y a la mediocridad. No se diga ya del desmantelamiento del Conacyt y de muchas áreas de la investigación científica y tecnológica de nuestro país.

La lista de errores y fiascos es muy larga: militarismo y concentración de poder de la cúpula militar, deseo de eliminar las minorías en el Congreso, pérdidas financieras en las empresas estatales (Pemex, CFE, Mexicana de Aviación) y un largo etcétera. La verdad no sabemos cómo, siendo este el balance de Morena en el poder, se animen a ofrecer un “segundo piso” de las mismas políticas y soliciten el voto a la ciudadanía.

Este es el último martes antes de las elecciones del 2 de junio y este es el último texto que escribo en esta etapa. Agradezco la lectura de quienes tuvieron la amabilidad de dar seguimiento a las columnas publicadas. Mi agradecimiento a quienes me enviaron sus comentarios y a quienes sugirieron escribiera sobre algunos temas. Ignoro que tanto contribuyeron estos textos a recuperar el diálogo ciudadano, pero me consta que tuvieron un número creciente de lectores. Muchas gracias. El próximo domingo  salgamos todas y todos a votar, hagámoslo de manera reflexiva, votemos con dignidad y pensando que Veracruz y México son mucho más grandes que la pobreza ideológica de un proyecto político que solo suma fracasos y pérdidas humanas. Recuperemos la paz y reconstruyamos poco a poco nuestra casa común.