Daniela Griego, la consolidación de la 4T en Xalapa / Hora cero

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Daniela Griego, la consolidación de la 4T en Xalapa

Luis Alberto Romero

El relevo en el Ayuntamiento de Xalapa es la confirmación de una hegemonía política y, al mismo tiempo, la oportunidad de redefinir la forma de gobernar la capital de Veracruz.

Con la llegada de Daniela Griego Ceballos a la presidencia municipal, Morena consolida su tercer ayuntamiento consecutivo en la ciudad, luego de los gobiernos de Hipólito Rodríguez Herrero y Ricardo Ahued —quien dejó inconcluso su periodo para dar paso al interinato de Alberto Islas—.

La victoria electoral de Daniela Griego, obtenida con solvencia y sin mayores sobresaltos, ratifica que la Cuarta Transformación mantiene una base social sólida en Xalapa.

Sin embargo, reducir este relevo a la continuidad partidista sería quedarse en la superficie. Daniela Griego representa algo más que la prolongación de un proyecto político; es una forma distinta de entender el gobierno municipal, menos como una estructura burocrática distante y más como un servicio público cercano, con vocación social y sentido territorial.

Su discurso de toma de protesta, alineado con los gobiernos federal y estatal, dejó claro que su administración buscará poner en el centro el bienestar colectivo, la justicia social y la participación ciudadana.

La capital veracruzana ha sido históricamente un laboratorio político. Aquí se ensayan discursos, estilos y políticas que luego se observan con lupa en el resto del estado. En ese contexto, el arribo de Daniela Griego adquiere un significado especial. Su trayectoria como activista, defensora de derechos, diputada local y directora del Instituto de Pensiones del Estado le ha dado una visión amplia de los problemas sociales y administrativos.

No es menor su paso por el IPE: el rescate financiero de un organismo que parecía condenado al colapso hoy es citado como ejemplo de disciplina, orden y voluntad política para enfrentar intereses y resistencias.

Esa experiencia explica, en buena medida, el énfasis que la nueva alcaldesa ha puesto en la planeación, la transparencia y la austeridad, pero también en la escucha. Durante su campaña, y aun después de ganarla, Daniela Griego mantuvo recorridos constantes por colonias y congregaciones, atendiendo peticiones y dialogando directamente con la gente. No se replegó tras el triunfo electoral; por el contrario, reforzó su presencia en territorio, enviando el mensaje de que el contacto con la ciudadanía no es una estrategia temporal, sino una forma de gobernar.

Este estilo contrasta con la percepción tradicional del Ayuntamiento como un espacio rígido, lento y muchas veces desconectado de la realidad de las colonias. La promesa de un gobierno itinerante, con foros de consulta para el Plan Municipal de Desarrollo y mecanismos digitales y presenciales de participación, apunta a romper esa inercia.

El reto será traducir la narrativa de cercanía en soluciones concretas para problemas que persisten, sobre todo en la periferia, cuya población ha padecido por servicios básicos insuficientes, movilidad caótica, gestión del agua, residuos, seguridad y recuperación de espacios públicos.

Otro elemento que no pasa desapercibido es la conformación de un cabildo plural y mayoritariamente integrado por mujeres. Este hecho no solo tiene un valor simbólico; también marca una nueva correlación de fuerzas y sensibilidades dentro del gobierno municipal.

En una ciudad con profundas desigualdades, la perspectiva de género, la inclusión y la justicia social dejan de ser discursos complementarios para convertirse en ejes de acción obligados.

Xalapa inició así una nueva etapa. La continuidad del proyecto de la Cuarta Transformación es clara, pero el sello personal de Daniela Griego será decisivo para definir el rumbo del municipio. El objetivo trazado por ella es consolidar a la capital como un referente de buen gobierno, justicia social y participación ciudadana.

@luisromero85