La familia (burocrática) está de acuerdo / Manolo Victorio

Carpe Diem

Manolo Victorio

La familia (burocrática) está de acuerdo

 

Circula en los pasillos e intersticios de las oficinas de la docena de titulares de secretarías del gobierno de Rocío Nahle García la antiquísima conseja popular que reza: «de que lloren en mi casa a que lloren en la tuya».

En las postrimerías del primer ejercicio anual de la gobernadora, en el fatídico octubre, la barrancada política que generó una crisis en la emergencia provocada por las lluvias tardías del otoño, puso a caminar en el alambre de la incertidumbre a la titular de Protección Civil, Guadalupe Osorno Maldonado.

La lógica política indicaba que la única sobreviviente del cuitlahuismo, no llegaría inmaculada como sus Sneakers blancos que resistieron hasta los lodos más necios de La Huasteca alta, a cobrar su aguinaldo.

Las movilizaciones de una parte –unos 8 mil a decir del titular de finanzas Miguel Santiago Reyes, que no habían solicitado la modalidad de retiro de efectivo en los cajeros automáticos– de los 17 mil 715 trabajadores y trabajadoras de los Servicios de Salud del Estado de Veracruz (SESVER) que tienen derecho a bono navideño, llevaron los barruntos de tormenta a otro escritorio, salvando la testa de Osorno Maldonado.

La oscilante brújula política tiene que ver con la repetición, en la víspera del Día de Reyes, montó otra crisis en la Secretaría de Salud porque la mayoría de la base trabajadora se inconformó porque la tarjeta plástica Toka debía utilizarse en el monto de 9 mil 900 pesos en las tiendas Chedraui y Palacio de Hierro, en un plazo no mayor a los diez días.

El rechazo de la clase trabajadora fue unánime.

Nunca habían vivido esta nueva modalidad, parecida, exhibieron en pancartas de protesta en Xalapa, Veracruz y Río Blanco esta practica equiparada con las tiendas de raya en la época de la colonia.

La tarjeta Toka, monedero electrónico de vales despensa, combustible y dinero en efectivo, funcionaba como una tarjeta de débito, respaldada por Mastercard en algunos casos, permitía a la base trabajadora de Sesver pagar en comercios con terminal bancaria y administrando el saldo y movimientos a través de la aplicación móvil Toka o Tokapay. También les permitía disponer en efectivo una parte o la totalidad del bono de 9 mil 900 pesos.

El bono navideño se usaba para mejorar la economía de los empleados, ofreciendo beneficios como descuentos y promociones en diversos establecimientos, desde supermercados hasta viajes y salud, pero, sobre todo, es una prestación que esperan los trabajadores para cubrir gastos, pagar deudas adquiridas en el año y programar los gastos de las celebraciones decembrinas.

El jueves 18 de diciembre, la base trabajadora de Sesver se movilizó en distintas unidades médicas ubicadas en Xalapa, Orizaba, Veracruz y Boca del Río, en exigencia del pago íntegro del bono de fin de año, a libre disposición, a través de las tarjetas Toka, repartidas por la empresa SET PAY que dispersó los plásticos a los trabajadores, condicionándolos a realizar compras en Chedraui y Palacio de Hierro en un lapso no mayor los diez días.

Vinieron las vacaciones decembrinas y la crisis amainó, pero no desapareció.

Fue en el arranque del año laboral –en esta semana corriente–, cuando los trabadores de Sesver volvieron a la plaza publica a reclamar el pago de los bonos, ahora con la posibilidad de retirar todo el efectivo de los plásticos.

La segunda ronda de reclamos enojó tanto a la gobernadora Nahle quien en su conferencia del lunes 05 de enero reconoció estar molesta por el tema de los vales decembrinos y deslizó la posibilidad de ordenar cambios en la Secretaria de Salud.

La rumorología, hermanastra de la verdad, que se mete sin permiso a las oficinas de los doce secretarios y secretarias de despacho que acompañan a la gobernadora Rocío Nahle, se robusteció con la posible salida del cardiólogo Valentín Herrera Alarcón, quien fue anunciado como titular de Sesver en junio del 2024 por la entonces gobernadora electa.

Las filtraciones iniciaron desde hace un par de meses.

El compromiso político que trajo al cardiólogo Herrera Alarcón a la fría Xalapa, cumplió ya el lapso reglamentario de un año que marca el canon de las deudas o recomendaciones de los padrinos políticos.

La familia burocrática del primer círculo de poder de la gobernadora parece estar de acuerdo con la salida del doctor Valentín Herrera Alarcón después de un primer año donde le reventaron al menos ocho episodios de crisis que terminarán por infartar laboralmente al secretario de salud, según recuento de Isabel Ortega para La Silla Rota.

La lectura a un año de distancia es que el doctor Valentín Herrera Alarcón nunca pudo estabilizar a una Secretaría de Salud que padece muchos males ocasionados por acciones u omisiones que tienen que ver con los 12 mil millones 408 mil 208 pesos que ejercerá presupuestalmente este 2026.

La salida del titular de Sesver podría ser un out cantado desde del dogaut donde se toman las decisiones, en la oficina principal del palacio de cantera rosa ubicado frente al parque Juárez

Quien debió comer rosca con chocolate caliente desde la cómoda esfera de la impunidad, es el exadministrador de la Secretaría de Salud de Veracruz (SESVER), Jorge Eduardo Sisniega Fernández, que enfrenta una investigación por presuntas irregularidades cometidas durante su gestión por el orden de los 2 mil millones de pesos (El Noreste).

Se presume que el daño patrimonial asciende no a 200 mdp sino a 2 mil millones de pesos en los Servicios de Salud de Veracruz (Sesver), revelado tras una auditoría de la Federación, informa el rotativo.

La tormenta actual en Sesver relajará el largo brazo de la ley que no ha alcanzado aun al ex funcionario consentido de Cuitláhuac García Jiménez.

Los días de enero serán difíciles en los Servicios de Salud del Estado de Veracruz.

 

… de otro costal.

En análisis tempranero del arranque de las administraciones municipales, las tres alcaldesas que se sitúan en el candelero político administrativo del estado veracruzano, arrancaron con fuerza, con miras a reforzar los idearios políticos que las llevaron a despachar en los palacios municipales de Veracruz, Xalapa y Boca del Río.

A vuelo de pájaro podría decirse del desenvolvimiento eficaz de Rosa María Hernández Espejo, quien trata de navegar en el mar picado de la crisis de la basura en las calles, a las que hace frente con 91 camiones recolectores que levantan 950 toneladas diarias de desecho sólidos. Ahí va, pian pianito, diríase en frase trillada.

La basura no solo es una crisis heredada por el desorden de Patricia Lobeira Rodríguez a la que se anexa el robo de cables que alimentaban de fluido eléctrico a los semáforos de la ciudad, un hurto solapado en el vacío de la transición.

Sin embargo, la comunicadora Rosa María ha reunido multitudes, alrededor de diez mil personas en la partida de rosca el domingo 4 de enero y la presencia en colonias y fraccionamientos como Lomas de Rio Medio 4 y Santa Fe, donde el pretexto de la rosca de Reyes refuerza el mensaje de la cuatrote.

En Boca del Río, Marijose Gamboa se ha echado en hombros el municipio, único refugio panista en la conurbación con la puesta en marcha de un gobierno digital y una comunicación asertiva y efectiva.

Se podrá programar desde la comodidad virtual del WhatsApp una cita para pagar el predial y solicitar una audiencia a través del teléfono.

Ahí va, parejera, la alcaldesa boqueña en un tête-à-tête con su homóloga jarocha.

En Xalapa, Daniela Griego Ceballos ofrece la impronta de un despegue más lento que sus colegas.

La ex titular del Instituto de Pensiones dio su primer campanazo popular al partir una rosca monumental de 120 metros, que incluyó además rifas de bicicletas y juguetes, actividades recreativas y la presentación de la Orquesta Pauta Nueva en la Feria Infantil del Día de Reyes en el parque Juárez, donde cientos de niñas y niños disfrutaron de un festejo dedicado a fortalecer la convivencia y la alegría de las infancias xalapeñas, pero también significó un pase de lista de la alcaldesa con la ciudadanía xalapeña.

Las tres alcaldesas conocen la génesis de que en gobierno lo que no se comunica, no existe.

Ahí van, lidiando con los avatares de enero.

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