Juan David Castilla
Olga Lidia Salazar Hernández, integrante del colectivo «Unidas por Amor a Nuestros Desaparecidos» y «Buscándolos Nos Encontramos Córdoba», denunció la falta de resultados y la insensibilidad de las autoridades tras cumplirse 15 años de la desaparición de su hija.
Marion Ivette Sampayo Salazar, desapareció desde el 14 de enero de 2011 en la ciudad petrolera de Poza Rica de Hidalgo, ubicada en la zona norte del estado de Veracruz.
Salazar Hernández señaló que, a más de una década de los hechos, las investigaciones no han mostrado avances significativos. La activista criticó duramente el papel de las fiscalías, acusándolas de priorizar agendas políticas por encima de la localización de las víctimas.
«Las fiscalías no han tomado en serio su papel… solamente vienen a sentarse en una silla y a cobrar un sueldo, pero no se preocupan por dar con el paradero de nuestros familiares», sentenció Salazar.
La representante del colectivo también recordó las dificultades enfrentadas con la Comisión Estatal de Búsqueda, señalando que en administraciones pasadas se intentó detener la búsqueda de su hija bajo el argumento del tiempo transcurrido.
Ante esto, Olga Lidia subrayó el desgaste físico y emocional que enfrentan las madres buscadoras, quienes a menudo terminan «enfermas y medicadas» debido a la lucha incesante.
Con profunda preocupación, la activista advirtió sobre la falta de relevo generacional en la búsqueda: «sabemos que después de nosotros ya nadie más va a seguir buscando a nuestros hijos».
Asimismo, hizo un llamado urgente para detener la crisis de desapariciones que, asegura, avanza a «pasos agigantados» en el país mientras el gobierno intenta «maquillar» las cifras.
Olga Lidia finalizó reafirmando su compromiso de dedicar sus fuerzas restantes a buscar a los suyos y devolverlos a casa, con la esperanza de que las futuras generaciones no tengan que heredar un «futuro tan oscuro».



