Juan David Castilla
La difusión de un video de seguridad dio un giro determinante a las investigaciones sobre el asesinato del periodista de nota roja, Carlos Castro, en la ciudad de petrolera de Poza Rica, al norte de la entidad veracruzana.
Las imágenes, captadas la noche del 8 de enero en el establecimiento familiar «Trogue Birria», muestran con crudeza el momento en que el comunicador fue ejecutado, revelando que los agresores no solo actuaron con precisión táctica, sino que mantenían un operativo de vigilancia sobre la víctima antes de abrir fuego.
En el material audiovisual se observa el arribo de un vehículo del cual descienden sujetos portando armas largas. Sin mediar palabra, los sicarios se dirigieron directamente hacia el reportero, quien se encontraba en el negocio propiedad de sus padres en la colonia Cazones.
La velocidad de la acción y la forma en que los atacantes se desplegaron en el sitio refuerzan la hipótesis de que se trató de un ataque planeado meticulosamente por una célula delictiva que conocía los movimientos rutinarios de Castro.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado detenciones relacionadas con las imágenes difundidas, pero se espera que la grabación sea integrada como una prueba fundamental en la carpeta de investigación para dar con los autores materiales e intelectuales del primer asesinato de un periodista en México durante este 2026.



