Juan David Castilla
Productores de café de la región de Coatepec protestaron en Plaza Sebastián Lerdo de Tejada de la ciudad de Xalapa para denunciar la crisis que atraviesa el sector y reclamar el cese inmediato a la importación desmedida de café robusta proveniente de Vietnam y Brasil.
Argumentaron que este grano, de menor calidad y costo, está provocando una competencia desleal que asfixia la economía de los productores locales de café arábica.
Fernando Celis Callejas, asesor de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), explicó que la brecha de precios es insostenible, pues mientras el quintal de café arábica mexicano se cotiza cerca de los 360 dólares debido a su proceso de producción y calidad superior, el robusta importado ingresa al país por apenas 190 dólares.
Esta diferencia ha incentivado que empresas transnacionales saturen bodegas, como la reportada en la comunidad de Totalco, para realizar mezclas que posteriormente son comercializadas bajo el sello de producto nacional, engañando al consumidor y devaluando la identidad del café veracruzano.
La indignación de los productores también se dirige hacia la Secretaría de Economía y la reciente Ley del Café, la cual aseguran fue modificada para favorecer los intereses de las grandes compañías.
Según los inconformes, la normativa permite ahora la exportación de café verde sin procesar en México, lo que facilita el «blanqueo» de café robusta extranjero mezclado con grano mexicano.
Las cifras presentadas durante la protesta son alarmantes: Vietnam ha incrementado sus exportaciones hacia México en un mil 220 por ciento, mientras que las importaciones desde Brasil han crecido un 400 por ciento, saturando el mercado interno y desplomando los precios de compra al productor local.
Ante este panorama, el gremio cafetalero hizo un llamado urgente a las autoridades federales y estatales para implementar controles aduaneros estrictos y revisar una política comercial que, a su juicio, privilegia a las comercializadoras globales por encima de las familias campesinas.
Los productores advirtieron que, de no frenarse esta tendencia, la cafeticultura de especialidad en México corre el riesgo de desaparecer frente a un modelo de consumo masivo basado en granos de baja calidad que comprometen el prestigio internacional del café mexicano.


