Estadio Xalapeño será rehabilitado; ya lo anunció la gobernadora Nahle / José Luis Enríquez Ambell

Estadio Xalapeño será rehabilitado; ya lo anunció la gobernadora Nahle 

José Luis Enríquez Ambell / Café de mañana

Habré de partir diciendo que los inmuebles deportivos son instalaciones que requieren de una alta ingeniería para albergar diversos eventos deportivos, y hasta artísticos y sociales, para resultar ser lugares que, a través de la práctica de alguna disciplina —amateur y profesional—, contribuyan a “la armonía entre las comunidades que fomenten la identidad cultural y el orgullo local”. Incluso, en los últimos tiempos esos sitios suelen ser de usos múltiples, aunque de nuestro legendario Estadio Xalapeño Heriberto Jara Corona cabría esperar que quede en manos de profesionales de la administración pública, para evitar que el mantenimiento y la conservación de este emblemático inmueble queden en el olvido.

Debemos, como sociedad, agradecer que la gobernadora Rocío Nahle intervenga para que se le dé una buena rehabilitación y sea referente a nivel nacional e internacional, dado que está catalogado además como “patrimonio cultural e histórico”, y los trabajos a realizarse deberán cumplir con la normatividad que indique el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia), pues entiendo será una rehabilitación integral e involucrará todo tipo de conceptos de obra de infraestructura y estructura.

Si mal no recuerdo, siendo alcalde Américo Zúñiga, se impulsó que el Estadio Xalapeño fuera catalogado ante el INAH.

El Estadio Xalapeño, en términos del abandono y falta de mantenimiento recibido, a decir de un grupo de arquitectos y especialistas, tendrá que aceptar la favorable acción como ofrecimiento de la ingeniera Nahle, pues el recinto deportivo y cultural más emblemático de la capital veracruzana —a poco más de cien años de ser inaugurado— en marzo próximo empezará a recibir trabajos de infraestructura que estarían concluyendo este año.

Cabe reiterar que a lo largo de su historia ha sido sede de competencias deportivas, actos culturales y eventos sociales, lo que lo ha llevado a consolidarse como parte del patrimonio urbano de la capital del estado. Aunque el anuncio de la rehabilitación ocurre en un contexto de inconformidad expresada por arquitectos, ingenieros y restauradores, quienes advirtieron que los trabajos anunciados en 2025 quedaron inconclusos, con retiro de impermeabilización, las butacas apiladas y exposición de la losa estructural previo a la temporada de lluvias, y la ausencia de un diagnóstico técnico integral incrementaron el riesgo de filtraciones y deterioro del inmueble, por lo que urgieron una intervención de fondo y no solo acciones muy superficiales.

El anuncio de los próximos trabajos durante la visita presidencial podría llevar a vincular las obras con la agenda de la CONADE (Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte), y hasta podría el inmueble incorporarse a los circuitos oficiales de entrenamiento y competencia, además de articularse con los sectores de educación, cultura y turismo, entre otros. Y es que las obras por realizarse en el Estadio Xalapeño llevarán a presupuestar el cuidado por el uso, así como el mantenimiento y fortalecimiento, observando lineamientos de estándares nacionales e internacionales de ese tipo de recintos.

Lo anterior —como lo ha dicho la gobernadora Rocío Nahle— reposicionará a Xalapa como la capital del estado de Veracruz y sede de una de las regiones metropolitanas más ricas, con eventos deportivos de carácter local, nacional y mundial, aprovechando la infraestructura histórica del Estadio Xalapeño y su ubicación estratégica en México.

No está por demás decir que las arenas del orden deportivo tienen el poder de iluminar el paisaje de una ciudad o localidad, poner a una región en el mapa y unir a todas las partes posibles de una comunidad, aun siendo de diversas religiones, costumbres y condición social, entre otros factores.

En Veracruz, históricamente se ha tratado de equilibrar las necesidades y sensibilidades locales o regionales con todas las pasiones deportivas e incluso con las intensas presiones del mundo deportivo internacional, y hemos sido sede de algunos certámenes más allá de México.

Ojalá que el o los entes públicos a quienes les encomiende la gobernadora la remodelación y rehabilitación del Estadio Xalapeño cumplan su tarea individual y colectiva, evitando tiempos extra en la construcción de la infraestructura, como sucedió con el Estadio de Futbol Luis “Pirata” Fuente y “El Nido del Halcón” de basquetbol, en Boca del Río y Xalapa, respectivamente.

DE SOBREMESA

Y, por cierto, el 20 de septiembre pasado, el Estadio Xalapeño “Heriberto Jara Corona” cumplió 100 años, y muchos esperábamos que diversas actividades lo recordaran en relación con esa conmemoración de su centenario. Y es que este inmueble ha sido testigo de grandes eventos deportivos y culturales desde su construcción en 1925, en un tiempo récord de dos meses y medio, bajo la dirección del ingeniero Modesto Rolland y durante el gobierno del general Heriberto Jara, con el diseño inspirado en los estadios griegos e incluso considerado el primer estadio público en México y el segundo en América Latina.

Figuras como Pedro Infante, Mario Moreno Reyes “Cantinflas”, Ana Gabriela Guevara, el periodista Jacobo Zabludovsky, el cantante español Raphael “El Ruiseñor de Linares”, el actor Anthony Quinn, Roberto González (dueño de Maseca), Emilio Azcárraga Jean (Televisa), los presidentes de USA Henry Kissinger y Bill Clinton, Felipe González, presidente de España, el ingeniero Carlos Slim (Grupo Carso), y tantas figuras más del deporte, el espectáculo, los negocios y la economía de México y el mundo han estado en nuestro majestuoso Estadio Xalapeño.

UN CAFÉ LECHERO LIGHT

En la transición sexenal de Veracruz en 1998 de Miguel Alemán —toma de protesta que se desarrolló en el Estadio Xalapeño—, uno de los momentos de mayor tensión en la logística y operación a través de Acción Social ha sido, sin duda, evitar un encuentro y desencuentro atrás del escenario montado como réplica del Congreso del Estado de Veracruz, por los gobernadores Patricio Chirinos y Dante Delgado. El ambiente en aquellos días fue muy fuerte; ahí, la sutileza del doctor Rafael Grajales Sensores, responsable del evento, y con la ayuda del gobernador Agustín Acosta Lagunes, evitaron un encontronazo de grandes dimensiones históricas y políticas.

¡ES CUANTO!

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