Adán Augusto no está ‘muerto’
Raymundo Jiménez / Al pie de la letra
La ruda operación política para que el Senado de la República aprobara la madrugada del 11 de septiembre de 2024 en lo general y en lo particular la reforma constitucional al Poder Judicial de la Federación –con el apoyo de los legisladores de Morena, sus aliados del PVEM y PT, pero principalmente con el voto 86 del panista veracruzano Miguel Ángel Yunes Márquez–, no fue ni del Presidente de la República todavía en funciones, Andrés Manuel López Obrador, ni de Claudia Sheinbaum que estaba a tres semanas de sucederlo en el poder; tampoco de Luisa María Alcalde Luján, quien aún despachaba como secretaria de Gobernación, y mucho menos de su virtual sustituta en la Segob, Rosa Icela Rodríguez. El que recibió el encargo de Palacio Nacional y lo cumplió cabalmente fue el tabasqueño Adán Augusto López, quien la semana anterior entregó la coordinación de la bancada del partido guinda en la Cámara alta del Congreso de la Unión a su incondicional Ignacio Mier Velasco, un ex priista poblano que como diputado aprobó el Fobaproa al inicio del sexenio de Ernesto Zedillo, el ex mandatario neoliberal satanizado por el régimen de la 4T.
Las versiones de que el dueño de un rancho de Palenque, Chiapas, habría expresado su preocupación al conocer las encuestas más objetivas sobre las tendencias electorales en la mayoría de los 17 estados donde el año próximo serán renovadas las gubernaturas a la par de la elección de los 500 diputados federales, parecerían darle otro giro al anunciado retiro del liderazgo senatorial de Adán Augusto.
En su texto publicado el pasado lunes en la edición impresa del diario La Jornada, el columnista Julio Hernández apuntó que el tabasqueño pierde por lo pronto la posición privilegiada de jefe político del Senado, pero “se queda con fuero, lo cual no es poca cosa”, con la posibilidad “de cambiar escaño por embajada” –posiblemente la de Portugal, aunque él ha negado su interés por dicho cargo diplomático– “y con la oferta imprecisa, diluible, de colaborar en tareas electorales en cinco entidades (Ciudad de México, Puebla, Morelos, Tlaxcala y Guerrero) rumbo a las intermedias de 2027 (y, por tanto, mantener expectativas para su grupo político en otros estados, Chihuahua particularmente y, desde luego, Tabasco, donde su adversario gobernante, Javier May, lo mantiene a raya)”.
Sin embargo, el autor de la columna “Astillero” publicada por el diario más cuatroteísta apuntó que aunque “Adán Augusto López Hernández protagoniza una caída política muy cantada”, eso “hace pensar que Palacio Nacional logra al fin deshacerse de una pieza incómoda, obstructora, menospreciante”, pero advierte que “el cambio podría quedarse sólo en lo individual, en el nombre y apellido, sin llegar a significar ni la fuerza del presidencialismo clásico ni el empuje de nuevas formas de hacer política”. Y concluye que “no es una depuración a fondo, es un reacomodo de figuras”, pues señala que, “para empezar, Adán Augusto queda intocado judicialmente respecto a un tema delicado: su responsabilidad por designar, sostener y proteger a Hernán Bermúdez como secretario de Seguridad Pública de Tabasco, quien ahora está en la cárcel bajo acusación de haber sido, al mismo tiempo, jefe de un cártel llamado La Barredora. El espíritu de cuerpo de la 4T ha dejado que subsiguientes escándalos releguen el caso que, con las diferencias que hubiera, en sustancia es similar al de Genaro García Luna y Felipe Calderón”.
Y, además, resalta que “se le ofrece a López Hernández la posibilidad de reincidir en el fangoso terreno de la operación electoral, de cuyo estilo dio cuenta como precandidato (corcholata) a la Presidencia de la República: derroche de recursos de procedencia inexplicada, inundación nacional de anuncios ‘espectaculares’, amplia promoción mediática (sobre todo en redes) y un pragmatismo financiero-electoral que no va con la hipótesis de una regeneración nacional”.
En Chihuahua, por ejemplo, el Tribunal Estatal Electoral confirmó la semana antepasada las medidas cautelares interpuestas por el Instituto Estatal Electoral contra la senadora Andrea Chávez, una de sus principales aliadas que aspira a ser nominada por Morena para la gubernatura de esa entidad, y para cuya promoción puso en circulación unidades médicas y consultorios con su imagen y nombre proveídos por un empresario veracruzano muy allegado a Adán Augusto, lo que fueron considerados como actos anticipados de campaña.
El ex líder del Senado ha dicho que va a hacer trabajo territorial con miras al proceso electoral de 2027. Pero habrá estados como Tabasco y Veracruz donde difícilmente los propios gobernadores de su partido lo dejarán operar. Aquí, inclusive, uno de sus aliados, el senador Manuel Huerta, prácticamente anda caminando en la clandestinidad por el territorio veracruzano.
¿Y, en Campeche, donde la gobernadora Layda Sansores San Román ya tiene en contra a 10 de los 16 diputados locales morenistas, también se dejará ayudar por don Adán?
‘NO SE EQUIVOQUEN, ES ROSITA’,
HABRÍA DICHO JAVIER HERRERA
Por cierto, algunos amigos y aliados políticos del fallecido exgobernador Fidel Herrera Beltrán nos comentan en referencia al texto publicado ayer aquí con el título “Javier Herrera, muy ‘verde’”, acerca del encarte del diputado federal y secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional del PVEM para la sucesión gubernamental de Veracruz en 2030, que quien tendría realmente interés en buscar la candidatura dentro de cuatro años sería su hermana Rosita Herrera Borunda, presidenta de la Fundación “Tío Fide”, que próximamente irá teniendo presencia en al menos los principales 30 municipios del estado.
Y es que, según nos revelaron, durante el sepelio del ex mandatario veracruzano, a principios de mayo de 2025, varios de los dolientes que al expresarle su pésame a Javier Herrera aprovecharon para externarle también su apoyo en caso de que decidiera participar en la próxima sucesión gubernamental, se dijeron sorprendidos de que el diputado federal les diera casi la misma respuesta a todos: “No se equivoquen, la que tiene con qué hacer las cosas, el arrojo, la decisión, el coraje y la empatía, es Rosita”.
Ni hablar, también para Herrera Borunda es tiempo de mujeres.



