Detectar várices de manera oportuna previene complicaciones: IMSS Veracruz Norte

  • La sensación de pesadez, dolor o hinchazón en las piernas no debe normalizarse.

 Redacción Hora Cero

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Norte informa a la población sobre la insuficiencia venosa, muy conocida como várices o venas varicosas, esta es una enfermedad crónico-degenerativa del sistema venoso que se presenta cuando las venas, principalmente de las piernas, pierden su capacidad, para retornar la sangre al corazón, lo que ocasiona que las paredes de las venas se debiliten y las válvulas se dañen, generando dilatación, inflamación, acumulación sanguínea y deformando el trayecto venoso afectado.

 

“Las várices son más frecuentes en mujeres, especialmente a partir de los 30 años, habitualmente se consideran solo un problema estético; sin embargo, es una enfermedad que puede generar molestias y complicaciones graves, si no se atienden oportunamente”, explicó la médico familiar adscrita a la Coordinación Clínica de Salud e Investigación de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 10, doctora Elizabeth Hernández Portilla.

 

Entre los síntomas más comunes se encuentran cambios en los trayectos venosos visibles en la superficie de la piel, de color rojo, azul o morado, conocidos como arañas vasculares, que puede ser el inicio de la Insuficiencia Venosa; otros síntomas pueden ser: dolor o pesadez en las piernas, sensación de ardor o calambres, hinchazón en tobillos, comezón, así como deformidad y endurecimiento de las venas que se observan muy dilatadas o retorcidas.

 

La doctora señaló que, “las principales causas de las várices se asocian a factores de riesgo como: el sobrepeso, la obesidad, el embarazo, antecedentes familiares, cambios hormonales, sedentarismo y actividades laborales que implican permanecer de pie o sentados por periodos prolongados de tiempo, así como exponerse constantemente a fuentes de calor directo con altas temperaturas (baños de vapor, depilación con cera, entre otros); de no recibir tratamiento, pueden derivar en complicaciones como úlceras venosas, trombosis o infecciones cutáneas”.

 

El diagnóstico se realiza mediante valoración clínica y estudios especializados, que permitan evaluar el funcionamiento del sistema venoso. La detección temprana permite intervenir antes de que la enfermedad progrese, facilita tratamientos menos invasivos y una mejor calidad de vida. El tratamiento depende del grado de la enfermedad e incluye medidas preventivas, uso de medias de compresión, tratamiento farmacológico y, en casos específicos, procedimientos quirúrgicos.

 

Hernández Portilla destacó que mantener un estilo de vida activo, evitar el sobrepeso, elevar las piernas al descansar y acudir a valoración médica ante la aparición de síntomas, contribuye a prevenir el avance de la enfermedad y mejorar la circulación con medidas de higiene venosa; asimismo, invitó a la población derechohabiente a acudir a su UMF si presentan los síntomas antes mencionados para ser referidos a un especialista, en caso de ser necesario.