Hora cero
Duarte se aleja de la libertad
Luis Alberto Romero
Pocos personajes representan tan bien los excesos y fallas del sistema político mexicano como Javier Duarte de Ochoa.
El exgobernador de Veracruz, convertido desde hace casi una década en símbolo de la corrupción de las élites regionales, parecía transitar sin mayores problemas hacia su salida del penal en abril de 2026, tras cumplir una condena de ocho años.
Sin embargo, la decisión de una jueza de negar su libertad anticipada y la reciente imputación por el delito de peculado han reducido esa posibilidad.
La negativa a concederle la liberación anticipada no solo fue un revés personal para Duarte, sino también una señal de que el estado de derecho no puede ceder ante la lógica de los privilegios.
Tras su condena original, muchos advirtieron que el exgobernador de Veracruz podría evadir el peso de la ley a través de beneficios procesales; la decisión judicial de noviembre lo impidió.
La historia no termina ahí; el nuevo cargo de peculado, presentado de forma reciente por la Fiscalía, mantiene a Javier Duarte en prisión y abre una segunda línea de responsabilidad penal.
Si bien las acusaciones deben ser probadas en el debido proceso, lo importante es la constancia con la que las autoridades han retomado casos que parecían apagados; la Fiscalía General de la República ha apostado por agotar todas las vías legales para sostener las imputaciones, reflejando cierto cambio de rumbo respecto a décadas de tolerancia frente a la corrupción política.
Más allá de la figura jurídica de Javier Duarte, en el caso salta la pregunta ¿cómo transformar políticamente un sistema que ha normalizado la corrupción hasta convertirla en una práctica casi estructural?; porque los partidos en el poder cambian; los actores políticos, también; pero casos similares al del ex gobernador de Veracruz se siguen registrando.
Evidentemente, no basta con castigar individualmente a los corruptos; la exigencia social apunta a desmantelar las redes que permiten que la corrupción florezca; y eso exige no solo jueces firmes, sino mayor vigilancia y gobiernos transparentes, para que casos como el del exgobernador veracruzano sean excepción y no regla en un país donde la frase del que no transa, no avanza, sigue profundamente enraizada. ¿Cuántos Duartes han desfilado por cargos públicos, por la Presidencia, gubernaturas, secretarías de despacho, presidencias municipales y hasta cargos de medio pelo, metiendo la mano al erario sin consecuencias penales?
La actividad de Zenyazen Escobar en Córdoba
El diputado federal Zenyazen Escobar, llevó a Córdoba sus jornadas de salud visual “Transformando con visión clara”. Desde muy temprano, incluso antes de la hora marcada como el inicio de esta actividad, más de 200 personas se congregaron en el parque central “21 de mayo”, para recibir atención.
Optometristas y especialistas en salud visual ofrecieron a los beneficiarios lentes gratuitos.
No fue una jornada de lentes a bajo costo; se trató de un beneficio por el que la gente no desembolsó un solo centavo; todo, la atención y el precio de los anteojos, fue absorbido por el diputado federal por Córdoba, quien coordina al grupo de diputadas y diputados federales de Morena Veracruz.
Zenyazen Escobar decidió donar durante 2026 la mitad de su salario como diputado federal; y ese recurso fue canalizado a esta jornada de salud visual, que ya estuvo en Yanga y Amatlán de los Reyes. Vendrán otras actividades, mientras tanto, el legislador dio una muestra de su compromiso con el distrito al que representa. Ojalá otros tomen el ejemplo.
@luisromero85



