Juan David Castilla
En un esfuerzo por depurar las corporaciones locales, el Gobierno del Estado de Veracruz reveló que, al inicio de este 2026, aproximadamente dos de cada diez policías en la entidad no han logrado acreditar satisfactoriamente sus evaluaciones de control y confianza o presentan un rezago en la vigencia de sus certificados.
De acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y reportes de seguimiento del Sistema Nacional de Seguridad, de los casi 13,000 elementos que integran la fuerza pública en Veracruz, el 79% cumple con los estándares de confiabilidad.
Sin embargo, el 21% restante se mantiene en una zona gris que preocupa a especialistas en seguridad y a la ciudadanía por igual.
Las evaluaciones, que incluyen pruebas médicas, toxicológicas, psicológicas, de polígrafo y estudios socioeconómicos, son obligatorias por ley.
No obstante, en el ámbito municipal la situación es más crítica.
Fuentes internas de la dependencia estatal señalan que los exámenes de polígrafo y las inconsistencias en el patrimonio (estudio socioeconómico) son los principales motivos por los cuales los agentes municipales son declarados «no aptos».
A pesar de que anualmente se evalúan a más de 2,200 elementos para renovar sus licencias (las cuales vencen cada tres años), el flujo de nuevos ingresos y la rotación de personal en los ayuntamientos dificultan alcanzar el 100% de eficacia en la certificación.
La meta para el cierre de 2026 es reducir este déficit al 10%, mediante un programa escalonado de evaluación que obligará a los alcaldes a separar del cargo a quienes no garanticen la confianza de la sociedad veracruzana.



