Ganaderos de San Rafael enfrentan al gusano barrenador y apuestan por la repoblación del hato

Juan David Castilla

La producción de ganado bovino en Veracruz atraviesa un periodo de adaptación crítica ante la reaparición del gusano barrenador, una plaga que ha obligado a los productores a incrementar sus jornadas de trabajo y gastos operativos para mantener el control sanitario.

Durante la Asamblea General Ordinaria de la Asociación Ganadera de San Rafael, su presidente, Juan Bue Méndez, destacó que, a pesar de estos desafíos fitosanitarios, la actividad está resurgiendo gracias a los favorables precios del mercado.

Sin embargo, advirtió que el sector enfrenta una insuficiencia de vientres a nivel mundial, lo que limita la capacidad de crecimiento del hato nacional.

El líder ganadero señaló que la falta de reses es un fenómeno global que impacta directamente en la oferta de carne y leche. Para contrarrestar esta situación, los productores locales han tenido que innovar en sus procesos de crianza y vigilancia, asegurando que cada ejemplar reciba el tratamiento preventivo necesario para evitar la propagación del barrenador, una plaga que ataca las heridas abiertas de los animales y puede causar pérdidas económicas severas si no se atiende de manera inmediata.

Más allá de los retos sanitarios, la ganadería mexicana ha demostrado su competitividad frente a las condiciones desiguales del Tratado de Libre Comercio.

Bue Méndez recordó que, mientras los ganaderos de Estados Unidos han operado históricamente con granos subsidiados y tasas de interés bajas (del 4 al 5 por ciento), los productores mexicanos han tenido que sobreponerse a créditos bancarios de hasta el 25 por ciento. A pesar de esta competencia desleal, aseguró que el sector en San Rafael sigue «dando guerra» y logrando producir ganado de alta calidad que compite en mercados exigentes.

Como muestra de la unidad y transparencia en el manejo de la organización, los socios de la Asociación Ganadera de San Rafael ratificaron su confianza en la actual directiva mediante la reelección.

Los productores coincidieron en que la clave para la supervivencia del campo veracruzano radica en la tecnificación, el apoyo mutuo para enfrentar plagas transfronterizas y la exigencia de mejores políticas de financiamiento que permitan igualar las condiciones con sus socios comerciales del norte.