Juan David Castilla
Productores de trucha y autoridades de San Andrés Tlalnelhuayocan están alarmados por la expansión de cultivos de papa que utilizan agroquímicos de alta toxicidad, advirtiendo que estas sustancias amenazan con infiltrarse en los mantos acuíferos y cuerpos de agua de la región.
La alcaldesa Arianna Guadalupe Ángeles Aguirre aclaró que, si bien el Ayuntamiento no se opone a la actividad agrícola, se busca que la producción migre hacia métodos sustentables que prescindan de lo que calificó como «agrotóxicos».
La problemática ya ha sido turnada al Congreso del Estado y a diversas dependencias estatales, pues se estima que el uso de estos químicos no solo afecta la fauna acuática local, sino que pone en riesgo el suministro de agua potable para siete municipios clave de la zona metropolitana, incluyendo Xalapa, Banderilla, Coatepec, Teocelo, Xico, Rafael Lucio y Acajete.
La situación actual se deriva de convenios firmados en administraciones anteriores que permitieron la siembra intensiva bajo estos métodos, y aunque dichos acuerdos están próximos a expirar en un plazo de cuatro a cinco meses, la administración municipal busca acciones de remediación inmediatas.
Para frenar el impacto ambiental, el Ayuntamiento analiza la implementación de sanciones económicas severas contra quienes persistan en el uso de sustancias tóxicas, con multas que podrían oscilar entre los 30 mil y 100 mil pesos, dependiendo de la magnitud del cultivo y el daño ecológico provocado.
Actualmente, se tiene registro de al menos 12 productores dedicados a la siembra intensiva de papa en el municipio, cuya actividad está bajo la lupa de los acuicultores de trucha, quienes dependen directamente de la pureza del agua para su subsistencia económica.
Ante la urgencia de proteger el patrimonio hídrico, la Alcaldesa propuso formalmente la creación de una mesa de trabajo interinstitucional que involucre a la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA), la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa).
Se pretende revisar exhaustivamente los permisos vigentes y establecer normativas que obliguen a la transición hacia fertilizantes y pesticidas orgánicos.
La edil enfatizó que la salud de miles de veracruzanos depende de la integridad de estos nacimientos de agua, por lo que es necesario que el Gobierno del Estado respalde iniciativas legislativas que prohíban definitivamente el uso de productos químicos nocivos en zonas de recarga hídrica.
La preocupación de los trucheros de Tlalnelhuayocan no es menor, ya que la trucha es una especie altamente sensible a los cambios en la composición química del agua, y cualquier rastro de agroquímicos podría devastar la producción local y comprometer la seguridad alimentaria de los consumidores.



