Juan David Castilla
Habitantes de diversos municipios de Veracruz enfrentan una situación crítica tras siete días consecutivos sin suministro de energía eléctrica, una problemática que ha movilizado a organizaciones civiles en demanda de atención urgente.
Jorge Morales Barradas, vocero del Movimiento de Resistencia Civil “La Leyenda de Chucho el Roto”, denunció que comunidades costeras como Paso de Doña Juana y Playa Juan Ángel, pertenecientes al municipio de Úrsulo Galván, son las más afectadas en este periodo, sumando más de cinco días en penumbras.
A pesar de los constantes reportes realizados a través de la línea 071, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha restablecido el servicio, dejando a cientos de familias expuestas a la pérdida de alimentos y medicamentos que requieren refrigeración, así como a condiciones de inseguridad durante las noches.
El origen de este desabasto se vincula inicialmente con los estragos causados por el reciente evento de «norte», cuyas rachas de viento provocaron la caída de postes, el desprendimiento de líneas de alta tensión y averías graves en transformadores de la zona centro y norte del estado.
Sin embargo, los representantes del movimiento de resistencia advierten que los fenómenos climatológicos solo han puesto en evidencia deficiencias estructurales más profundas en la red de transmisión y distribución nacional.
Sostienen que el sistema eléctrico se encuentra rebasado por la demanda y la falta de mantenimiento preventivo, lo que convierte a los apagones en un fenómeno recurrente que afecta la calidad de vida y la economía de las regiones rurales y turísticas de Veracruz.
Los usuarios denuncian que, tras realizar el trámite oficial de reporte, la respuesta de la paraestatal es lenta o nula, prolongando el problema de las comunidades que dependen de la energía para actividades básicas de bombeo de agua y comercio local.
Esta falta de operatividad ha generado un clima de irritación social, llevando a los ciudadanos a exigir no solo la reparación inmediata de los daños actuales, sino un plan de inversión ambicioso que modernice la infraestructura eléctrica para evitar que cada contingencia climática derive en una crisis de servicios básicos.
Ante la persistencia de las fallas, el Movimiento de Resistencia Civil hizo un llamado a las autoridades federales para que intervengan en la gestión de la CFE en Veracruz.
Argumentan que el cobro puntual de las tarifas eléctricas no se traduce en un servicio eficiente y digno para las familias veracruzanas, quienes terminan pagando los costos de un sistema obsoleto.



