Juan David Castilla
La aparición de un manatí muerto en la zona de Coatzacoalcos, sumado a reportes de mortandad de tortugas marinas, ha encendido las alarmas sobre el estado de salud de las aguas en el estado.
Blanca Elizabeth Cortina Julio, académica de la Universidad Veracruzana e investigadora de la Red del Corredor Arrecifal del Golfo de México, advirtió que estos incidentes son indicadores directos de una contaminación severa en el ecosistema marino.
La especialista, quien suma más de 25 años en la labor de protección y conservación de esta especie, destacó que el manatí funciona como un centinela ambiental.
Al ser animales herbívoros que se alimentan de plantas acuáticas, su muerte sugiere que la flora de la que dependen está altamente contaminada, lo que representa un riesgo latente no solo para la fauna, sino también para las poblaciones humanas que dependen del recurso hídrico.
Respecto al caso específico de Coatzacoalcos, Cortina Julio señaló que, si bien no existen estudios concluyentes que vinculen directamente este deceso con los recientes derrames de hidrocarburos, la coincidencia en las fechas y la sensibilidad de la especie sugieren una relación probable.
Explicó que proteger a estos mamíferos ante incidentes de este tipo es sumamente complejo, ya que, aunque habitan principalmente en ríos y lagunas como el sistema de Alvarado, utilizan el mar abierto como corredor para desplazarse entre distintos cuerpos de agua.
A pesar de estos riesgos, la académica subrayó un avance positivo en las últimas décadas: la erradicación de la cacería de manatíes por consumo de carne, una práctica común hace 30 años. Actualmente, los esfuerzos se centran en el trabajo social con las comunidades y la sensibilización ambiental.
Aunque el aumento en los reportes de madres con crías es alentador, la experta enfatizó que la falta de recursos para investigación impide contar con un censo exacto de la población actual en la entidad.
Hasta el momento, en la zona del sistema lagunar de Alvarado no se han registrado reportes de mortandad similares a los del sur del estado, manteniendo un monitoreo constante a través de la red de colaboradores y académicos de la máxima casa de estudios.



