Las alegres cuentas priistas / Hora cero

Hora cero

Las alegres cuentas priistas

Luis Alberto Romero

El Partido Revolucionario Institucional en Veracruz, encabezado por Adolfo Ramírez Arana, recordó el aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio; en ese marco, la dirigencia estatal sostuvo que una eventual coalición con el Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano permitiría a la oposición ganar hasta 18 distritos locales en la entidad.

El dirigente priista presentó gráficas basadas en los resultados de la última elección municipal para intentar respaldar su proyección.

De acuerdo con estos datos, la alianza opositora tendría ventaja en distritos como Tantoyuca, Álamo, Poza Rica, Misantla, Perote, Xalapa, Coatepec, Boca del Río, Córdoba, Orizaba y Coatzacoalcos, entre otros.

Ramírez Arana explicó que en un escenario sin coalición, los resultados serían adversos; es decir, el PRI obtendría únicamente cuatro distritos; el PAN, uno; y Movimiento Ciudadano, dos, lo que, según su argumento, deja evidencia la necesidad de unir fuerzas para competir contra Morena.

En ese sentido, hizo un llamado a los dirigentes de los otros partidos, el panista Federico Salomón y el emecista Luis Carbonell, para analizar los números y, en caso de tener datos distintos, presentarlos públicamente.

Asimismo, Ramírez Arana aseguró que el PRI se encuentra en una posición competitiva y que la ciudadanía veracruzana demanda una oposición unida para frenar lo que calificó como un gobierno autoritario.

La desesperación priista por lo que se anticipa como su más escandaloso descalabro, es evidente.

Los argumentos del PRI-Veracruz resultan simplistas y muy endebles; pretender que la suma aritmética de votos de una elección municipal pueda proyectarse mecánicamente hacia una elección legislativa futura ignora variables como la participación ciudadana, el contexto político, los candidatos y, sobre todo, el comportamiento real del electorado.

Tal vez Ramírez Arana no alcance a comprender que la política no es una hoja de cálculo; además, asumir que los votantes de PAN y Movimiento Ciudadano transferirían automáticamente su apoyo a una coalición encabezada o integrada por el PRI pasa por alto que existe un marcado rechazo social hacia el priismo, construido a lo largo de años de desgaste, escándalos y pérdida de credibilidad.

La marca del PRI arrastra un deterioro que lo ha llevado a resultados cada vez más marginales en Veracruz, lo que explica su insistencia en buscar alianzas como una vía de supervivencia.

Sin embargo, lejos de sumar a la causa opositora, la presencia del priismo puede restar, como ya lo perciben las fuerzas políticas que han rechazado abiertamente cualquier coalición.

Apostar a una suma automática de votos no solo es un error de cálculo, sino una muestra de desconexión con una ciudadanía que ha cambiado y que difícilmente respaldará acuerdos construidos desde la urgencia y no desde la confianza.

El dirigente priista luce desesperado, insistente, a pesar de que tanto Federico Salomón, del PAN, como Luis Carbonell, de MC, han expresado abiertamente su rechazo a un partido que hoy es más un lastre para la oposición que un factor de unidad.

@luisromero85