- Luis Fernando Sánchez Castañeda, especialista con más de 20 años de trayectoria, ofreció conferencia dentro de las actividades del 50 aniversario de la Facultad de Ingeniería Civil de la UV
- No son solo obras de infraestructura, ayudan también al equilibrio ambiental, dijo
Redacción Hora Cero
Las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) son una infraestructura esencial para la salud pública y el equilibrio ambiental, sostuvo el especialista Luis Fernando Sánchez Castañeda, durante el ciclo de actividades conmemorativas del 50 aniversario de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Veracruzana, región Xalapa.
Ante alumnos reunidos en el auditorio de la entidad académica, Sánchez Castañeda dictó la conferencia “Plantas de tratamiento de aguas residuales: contexto para diseño, construcción y operación”, donde definió a las PTAR como sistemas complejos de procesos físicos, químicos y biológicos cuya gestión es crítica, pese a que la contaminación representa solo el 0.1% de la masa del agua.
El objetivo, dijo, es transformar ese efluente en tres productos: gases (como el metano, con potencial energético), lodos residuales y, lo más importante, agua recuperada con calidad suficiente para su reintegración a la naturaleza o su reúso.
Enfatizó que con inversiones estratégicas y un cambio de mentalidad es posible elevar la calidad del agua para reutilizarla múltiples veces en procesos industriales o de limpieza, estrategia que no solo reduce el volumen de extracción de fuentes naturales, sino que mejora la eficiencia operativa de los sistemas urbanos, convirtiendo el tratamiento en un modelo de economía circular.
El experto, con más de 20 años de experiencia en el rubro, subrayó que, ante las exigencias de la NOM-001-SEMARNAT-2021, la tendencia (2025-2026) se inclina hacia el modelo Design-Build y tecnologías de vanguardia como reactores biológicos y membranas de ultrafiltración.
No obstante, advirtió que el cumplimiento de estos estándares requiere inversiones estratégicas y esquemas de financiamiento creativos que prioricen el mantenimiento preventivo para evitar el colapso de la infraestructura hídrica.
Al respecto, mencionó que existen pocos incentivos financieros para tratar el agua, por lo que el costo de las plantas de tratamiento privadas lo hace un tema conflictivo.
Finalmente, resaltó que la automatización y el control inteligente son las claves de la ingeniería hidráulica en México, pues el monitoreo en tiempo real de variables como el pH y el oxígeno minimiza costos y asegura el cumplimiento ambiental.
Con esta perspectiva, la Facultad de Ingeniería Civil reafirma su compromiso de formar profesionales capaces de resolver las crisis hídricas con innovación y rigor técnico.



