- Como parte de las acciones y prácticas sustentables promovidas por la Universidad Veracruzana
- Su elaboración incluye una fuente de azúcar como melaza, frutos verdes y bacterias lácticas, explicó Panos Axelis, agrónomo griego y facilitador del taller
- Al fermentar la mezcla, surge un producto rico en nitrógeno, valioso para diversos cultivos
Redacción Hora Cero
Como parte de su compromiso con la promoción de prácticas sustentables, la Facultad de Ciencias Agrícolas (FCA) de la Universidad Veracruzana (UV), realizó un taller de elaboración de biofertilizante con residuos de pescado, impartido por Panos Axelis, agrónomo griego, en el Huerto Agroecológico de la entidad académica.
Miguel Ángel Escalona Aguilar, docente de la FCA, explicó que en la capacitación se enseñó la transformación de desechos de pescado como vísceras, huesos y cabezas, por medio de un proceso de fermentación sin oxígeno que permite generar enzimas que degradan proteínas y enriquecen el suelo.
“Con esta técnica se da uso a un residuo difícil de tratar por su rápida descomposición, y se convierte en un insumo útil a la agricultura”, destacó.
El catedrático mencionó que el taller forma parte de las estrategias universitarias en materia de transiciones agroecológicas, que buscan reducir el uso de fertilizantes y plaguicidas químicos, y promover alternativas orgánicas preservadoras de la agrobiodiversidad y la salud de los ecosistemas.
Por su parte, Panos Axelis precisó que además de residuos de pescado, el biofertilizante se elabora con una fuente de azúcar como melaza, frutos verdes ricos en enzimas y un cultivo de bacterias lácticas que puede ser yogur o pulque.
“Al fermentar esta mezcla se produce nitrógeno, valioso para el campo”, aseguró.
El experto comentó que aparte de nutrir las plantas, el biofertilizante refuerza la microbiota del suelo y favorece la presencia de microorganismos benéficos que mejoran la absorción de nutrientes y la resistencia al estrés de los cultivos.
Ana Reyes, asistente al taller, aplaudió esta iniciativa universitaria abierta a todo público, porque brinda una alternativa de uso a residuos orgánicos generados en el hogar.
“Tiene una gran relevancia, pues ayuda a enfrentar la crisis ambiental”, manifestó.
A su vez, Daniel Enrique Gener Orozco, alumno de la Facultad de Ciencias Agrícolas, quien tomó la capacitación, dijo que este tipo de actividades son fundamentales ante el uso excesivo de químicos en el campo.
“El aprovechamiento de lo que consideramos basura nos permite producir alimentos saludables, mejorar la calidad del suelo y sumar a un entorno más limpio”.



