Juan David Castilla
El uso del teléfono móvil al conducir se ha consolidado como la principal amenaza en las vialidades del estado de Veracruz durante este 2026. Según las estadísticas más recientes de las autoridades de tránsito y organismos de seguridad vial, la distracción por dispositivos electrónicos ya supera al consumo de alcohol en la generación de siniestros, transformando un hábito cotidiano en un factor de riesgo mortal.
A nivel nacional, las cifras son contundentes: siete de cada diez accidentes vehiculares registrados están vinculados directamente con el uso del celular.
En el territorio veracruzano, esta tendencia se refleja con especial fuerza en zonas urbanas de alta densidad como el puerto de Veracruz, Xalapa, Coatzacoalcos y Tuxpan, donde las colisiones por alcance y atropellamientos han mostrado un repunte asociado a esta conducta.
Especialistas en seguridad vial advierten que redactar un mensaje de texto o revisar redes sociales retira la vista del camino por un promedio de cinco segundos. A una velocidad moderada de 80 km/h, esta distracción equivale a conducir a ciegas la distancia de un campo de fútbol profesional.
En el estado, se estima que ocurren aproximadamente 150 percances diarios. De este total, entre el 20% y el 30% tiene como factor determinante la distracción tecnológica.
“Ya no es solo el conductor; también vemos un incremento en accidentes donde el peatón, por ir pendiente de la pantalla, invade el arroyo vehicular sin precaución», señalan reportes locales.
Ante este panorama, las autoridades municipales han intensificado la vigilancia y la aplicación de multas, que en 2026 se mantienen como las infracciones más comunes en los reglamentos de tránsito locales.
La probabilidad de sufrir un accidente se multiplica por cuatro al momento de manipular un smartphone, lo que ha llevado a las corporaciones de seguridad a lanzar campañas de concientización bajo el lema de que «ningún mensaje es más importante que la vida».



