Juan David Castilla
La Dirección de Protección Civil de Medellín de Bravo reportó el fallecimiento de un ejemplar de Yaguarundi (Herpailurus yagouaroundi), un felino silvestre de gran importancia para el ecosistema regional, tras ser arrollado en las inmediaciones de la localidad de Rancho del Padre.
Los hechos se registraron este inicio de semana cuando pobladores de la zona alertaron a las autoridades sobre la presencia del felino, el cual yacía inmovilizado a un costado de la carretera con heridas visibles.
Al arribar al sitio, el personal de auxilio constató que el ejemplar aún contaba con signos vitales, sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones internas provocadas por el impacto de un vehículo, el animal perdió la vida minutos después antes de que pudiera ser trasladado para recibir atención médica especializada por parte de biólogos o veterinarios de fauna silvestre.
Ante el deceso del animal, y tras confirmar que no había posibilidad de rescate, los elementos de Protección Civil procedieron a realizar el protocolo de disposición final, enterrando al ejemplar en un área de pastizal cercana para permitir su proceso natural de descomposición fuera del alcance de la zona urbana.
El Yaguarundi es una especie de felino de tamaño mediano que, aunque tiene una distribución que abarca desde las costas del Pacífico hasta la Península de Yucatán, encuentra en los bosques tropicales y pastizales de Veracruz un hábitat fundamental para su supervivencia.
Este incidente pone de relieve la vulnerabilidad de la fauna local frente al crecimiento de la infraestructura vial y la falta de pasos de fauna que permitan el tránsito seguro de estas especies entre sus zonas de alimentación y refugio.
El Yaguarundi, también conocido como «gato nutria» por su fisonomía alargada y orejas pequeñas, cumple una función ecológica vital como controlador de poblaciones de roedores y pequeños mamíferos.
Su presencia en municipios como Medellín de Bravo es un indicador de la biodiversidad que aún persiste en las zonas de transición entre lo rural y lo urbano; sin embargo, el incremento en la velocidad de los vehículos y la fragmentación de su hábitat aumentan los riesgos de atropellamiento.
Colectivos ambientales han señalado anteriormente la necesidad de colocar señalética preventiva en tramos como el de Rancho del Padre, donde el avistamiento de fauna silvestre es recurrente, instando a los conductores a extremar precauciones para evitar la pérdida de ejemplares que, en muchas ocasiones, se encuentran bajo esquemas de protección especial.
Las autoridades locales hicieron un llamado a la ciudadanía para que, en caso de observar a un animal silvestre herido o deambulando cerca de zonas habitacionales, eviten el contacto directo y se comuniquen de inmediato con los números de emergencia o las direcciones de Medio Ambiente y Protección Civil.



