Expolicías intermunicipales protestan en Xalapa para exigir pagos

Juan David Castilla

Un grupo de exelementos de la extinta policía intermunicipal de la zona norte del estado de Veracruz (Poza Rica, Tihuatlán y Coatzintla) protestó en Xalapa para exigir el pago de su liquidación.

Los quejosos realizaron bloqueos intermitentes en la calle Juan de la Luz Enríquez, frente a Palacio de Gobierno, para denunciar el incumplimiento de los acuerdos económicos pactados con el Gobierno del Estado, señalando que el proceso de mediación ha dejado en el desamparo a decenas de familias.

Óscar Juárez Telles, representante de los afectados, explicó que, aunque existía un compromiso para dispersar recursos por un monto cercano a los 100 millones de pesos, la distribución ha sido irregular, excluyendo incluso a viudas de elementos fallecidos que cuentan con documentación notariada en regla, lo que ha generado una profunda indignación entre quienes dedicaron años al servicio de la seguridad pública.

La problemática se ha tornado más compleja debido a presuntas irregularidades administrativas en la procuración de justicia. Los inconformes revelaron que una carpeta de investigación iniciada en 2019 ante la Fiscalía Anticorrupción fue turnada a Poza Rica en 2022, donde presuntamente «se perdió» debido a una inundación.

Esta pérdida del expediente es vista por los expolicías como una táctica de dilación, por lo que han acudido a Xalapa, algunos viajando desde estados como Nuevo León y Tamaulipas, para exigir que se retome el caso y se reconozca la validez de sus reclamos.

De los 161 beneficiarios pactados originalmente, al menos 70 continúan sin recibir sus prestaciones, mientras que otros han sido ignorados sistemáticamente a pesar de haber ratificado su situación jurídica.

Ante el estancamiento de las negociaciones, el contingente ha rechazado la intervención de intermediarios y exige una audiencia directa con el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued.

Los manifestantes consideran que solo una autoridad con capacidad de decisión ejecutiva puede destrabar el conflicto que se ha prolongado por casi siete años.

Sostienen que han sido pacientes con los tiempos institucionales, pero la precariedad económica de muchos excompañeros, que ahora radican en la frontera norte del país, ha llegado a un punto crítico que los obliga a endurecer sus medidas de presión social en la sede del poder estatal.

Los expolicías advirtieron que esta movilización es solo el inicio de una jornada de lucha que podría paralizar el centro de Xalapa de forma indefinida.