Activistas alertan por avance del gusano barrenador en animales domésticos de Veracruz

Juan David Castilla

La Coalición de Activistas por los Derechos de los Animales del Estado de Veracruz (CADAV) denunció el aumento crítico de casos de gusano barrenador en animales de compañía y fauna silvestre, advirtiendo que la falta de estadísticas oficiales oculta la verdadera magnitud de la propagación «exponencial».

Lourdes Jiménez Mora, representante de la CADAV, señaló que, aunque históricamente la atención se ha centrado en el sector ganadero, actualmente existe un vacío grave en la vigilancia de perros y gatos, especialmente aquellos en situación de calle o abandono.

«Como activistas hemos sido testigos de muchísimos casos que no han sido informados a SENASICA; no tenemos estadísticas reales, pero sí un aumento significativo de gusaneras en animales de calle», afirmó Jiménez Mora.

La Coalición denunció que las cifras oficiales no reflejan la realidad debido a la inexistencia de mecanismos de reporte para especies domésticas. Según la organización, si bien se han realizado esfuerzos desde la sociedad civil para capacitar a activistas de la mano de Senasica y colegios de veterinarios, el respaldo institucional, especialmente de los ayuntamientos, ha sido insuficiente.

Los activistas subrayaron que el gusano barrenador es una enfermedad prevenible y curable si se detecta a tiempo, pero la falta de estrategias claras en el territorio municipal pone en riesgo el control de la plaga.

La CADAV recordó que la Constitución de Veracruz reconoce a los animales como seres sintientes sujetos de protección especial, lo que obliga al Estado a garantizar su bienestar.

En este sentido, la coalición exhortó formalmente a lograr que la información llegue a toda la ciudadanía de manera clara; implementar mecanismos para monitorear la salud de animales domésticos y silvestres; y establecer mesas de trabajo entre autoridades, especialistas y la sociedad civil organizada.

Lourdes Jiménez enfatizó que atender este brote no es solo una cuestión de ética animal, sino una medida indispensable de salud pública para evitar que la situación se salga de control en toda la entidad.

«La ciudadanía sigue aquí trabajando y colaborando, pero esperamos una respuesta pronta y satisfactoria del gobierno», concluyó.