CONTRASEÑAS
- Los altos sueldos de los alcaldes de Nanchital, Misantla y la alcaldesa de Poza Rica.
- Mientras la gobernadora Rocío Nahle García desendeuda al estado, otros se despachan con la cuchara grande.
- Ediles de Movimiento Ciudadano, una decepción.
Miguel Valera
Un día sí y otro también, la gobernadora Rocío Nahle García se ha venido ganando el cariño y reconocimiento de los veracruzanos. Lo hace con trabajo, con cercanía y sobre todo con resultados. Este jueves, en San Rafael, entregó más de 10 millones de pesos del programa “Apoyo a la Palabra” a 7 mil 733 habitantes de esa demarcación y de Nautla, Martínez de la Torre, Tecolutla, Misantla y Vega de Alatorre.
En el evento se le vio recibiendo el cariño de la gente. Se notaba en sus rostros, en los mensajes que le dieron, en los abrazos que recibió. La gobernadora sabe que hace lo que tiene que hacer porque para eso el pueblo la eligió. No pide reconocimientos, pero nuestro pueblo es generoso, atento y lo mismo le tienden la mano que le piden una selfie o le dan una carta con alguna petición.
La mandataria veracruzana reparte apoyos porque su gobierno ha sabido administrar. Lo ha dicho directamente, sin tapujos. La prueba del manejo eficiente de las finanzas del Estado está en la reestructuración de la deuda bancaria, lo que permitió un ahorro de 2 mil 900 millones de pesos en intereses y la liberación de 4 mil 500 millones de pesos en participaciones federales que eran descontadas.
Hace cinco meses, la gobernadora hizo uno de los anuncios más importantes en la historia reciente de Veracruz: la reducción de la deuda de 119 mil millones a 62 mil millones de pesos, esto mediante el pago de 30 mil millones al Servicio de Administración Tributaria y de 14 mil millones de pesos al ISSSTE, por mencionar algunos pasivos. Esto ya lo hemos comentado en este espacio.
De manera clara y contundente, al iniciar esta semana la gobernadora Rocío Nahle García desglosó la reestructura, la cual fue posible sin contratar más créditos, reduciendo los 21 pasivos distintos que había a un total de 17.
Sin embargo, mientras la gobernadora del Estado quita carga crediticia a Veracruz hay otros actores políticos que se despachan con la cuchara grande.
Justo esta misma semana el alcalde de Nanchital, José Luis Pérez Salinas, reconoció públicamente que su salario supera al de la ejecutiva estatal.
En conferencia de prensa, transmitida en las redes sociales del gobierno emanado de Movimiento Ciudadano, el presidente municipal dijo tajante: “yo gano 45 mil pesos a la quincena”. Esta cifra rebasa el salario neto que percibe la gobernadora de Veracruz, lo cual va en contra de la Ley de Austeridad vigente en el Estado.
Otro edil emanado de las filas de MC que orgullosamente presumió un sueldo mayor al de Rocío Nahle fue el alcalde de Misantla, René Omar Jaén Domínguez. “No tengo ningún problema en decirlo: el sueldo del alcalde es de 90 mil pesos mensuales», declaró a la prensa.
Según medios de comunicación del sur de Veracruz, el alcalde Jesús Uribe Esquivel, también abanderado de MC, gana 120 mil pesos mensuales.
No es extraño el actuar de los ediles naranjas. El fundador de su movimiento, Dante Delgado Rannauro, se despachó con la cuchara grande cuando gobernó Veracruz. Tanto así que hasta a la cárcel fue a parar. Salió libre, porque los delitos prescribieron, no porque haya sido declarado inocente.
Otro caso más que está aprovechándose bonito del gobierno es la alcaldesa de Poza Rica, Adanely Rodríguez, de Morena. Aquí ponderamos las primeras acciones de su gobierno, pero al enterarnos de sus ambiciosas pretensiones, no nos queda de otra más que denunciar. Su sueldo, a la fecha de consulta, oscilaba en los 168 mil 85 pesos, duplicando el propio salario de la gobernadora Rocío Nahle, que está en 84 mil 750 pesos.
Adanely Rodríguez ha resultado un fiasco para el pueblo pozarricense y este hecho la pinta de cuerpo entero, soberbia, engrandecida, creyéndose mejor que la propia gobernadora del Estado.
La mandataria veracruzana fue directa y pidió al Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) meter orden en esa situación, que va no sólo en contra de la ley, sino que golpea las finanzas en los municipios, varios con millonarias deudas heredadas, pero con altos salarios.
El manotazo que ha dado es necesario. No puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Las y los gobernantes son servidores públicos y deben sujetarse a los principios de austeridad republicana que marcan la Constitución.
Sin embargo, como Adanely Rodríguez, René Omar Jaén Domínguez, José Luis Pérez Salinas, y otros tantos que se quedan en el tintero, llegaron para servirse, para despacharse bonito, sin pensar en las necesidades de la gente a la que se deben.
@MValeraH



