Juan David Castilla
Recién se llevó a cabo la primera capacitación especializada en atención al maltrato animal dirigida a autoridades municipales, consolidando a Veracruz como un referente nacional en la construcción de una cultura de paz, consideraron defensores de los animales.
Esta iniciativa, impulsada por la Universidad Veracruzana (UV) a través del Proyecto ARPA y la Dirección General de Difusión Cultural, en colaboración con el Ceprevide, logró convocar los días 20, 21 y 22 de abril de 2026 a más de 140 servidores públicos provenientes de 57 ayuntamientos.
Se dotó a los gobiernos locales de herramientas técnicas y jurídicas para cumplir con las recientes reformas legales que reconocen a los animales como seres sintientes, integrando la protección animal como un eje transversal en la prevención del delito y la salud pública.
Durante las jornadas, especialistas y académicos de la Máxima Casa de Estudios, junto con actores clave de la procuración de justicia, desglosaron el impacto de la reforma al artículo 4º constitucional de 2025 y la reciente modificación a la Constitución de Veracruz de 2026, las cuales prohíben explícitamente el maltrato animal.
Los ponentes destacaron que la violencia contra los animales es, a menudo, un indicador temprano de violencia social, por lo que temas como el «Decálogo y la prevención de la violencia social» expuesto por Rosaura Rojano Osorio, y las estrategias operativas de brigadas de vigilancia animal compartidas por la abogada Alix Reyes Conde, resultan fundamentales para la gestión municipal.
El programa también incluyó una perspectiva de salud animal preventiva, liderada por el médico veterinario Rogelio Pérez Piñero, enfocada en la operación ética de los Centros de Salud Animal en los 212 municipios.
Un punto relevante de la capacitación fue la intervención de Erick Rivera Sánchez, Fiscal Especializado para la Atención de Delitos Ambientales y Contra los Animales (Fedayca), quien fortaleció el vínculo entre la actuación policial preventiva y el proceso judicial.
Se subrayó la importancia de que las autoridades municipales actúen como primeros respondientes con pleno conocimiento de los protocolos de denuncia, asegurando que los actos de crueldad no queden en la impunidad administrativa.
Lourdes Jiménez Mora, coordinadora del Proyecto ARPA, enfatizó que educar en bienestar animal no es una tarea aislada, sino una herramienta clave para construir comunidades más justas y empáticas, alineando los esfuerzos de la sociedad civil con la capacidad de respuesta de los ayuntamientos veracruzanos.
Los animalistas consideraron que la formación de estos 140 funcionarios representa el primer paso de una estrategia de largo alcance que busca erradicar el maltrato animal desde la base municipal, fomentando una convivencia armónica que prevenga la violencia en todas sus vertientes y dignifique la labor de los Centros de Salud Animal en todo el territorio veracruzano.



