Financiamiento a entes en Veracruz / José Luis Enríquez Ambell

Financiamiento a entes en Veracruz

José Luis Enríquez Ambell / Café de mañana

El financiamiento en relación a estados y municipios se traduce en la obtención de recursos económicos, sea por deuda pública, transferencias federales (aportaciones/participaciones) o ingresos propios, y todo para financiar obras de infraestructura, servicios públicos y cubrir necesidades de corto plazo.

Y en este sentido, Banobras – banca de desarrollo – juega un rol clave, ofreciendo programas como financiamiento a los estados y municipios e incluso a los organismos públicos descentralizados.

Un ejemplo de ello es cuando Banobras autorizó recursos para Xalapa que se direccionaron para obras de agua potable y saneamiento (CMAS), esto ya hace alrededor de dos décadas.

Lo cierto es que lo común en términos de financiamientos de esta naturaleza está dirigido para infraestructura pública, o sea, la construcción de obras viales, sistemas hidráulicos y obra pública en su conjunto, y a menudo financiada mediante deuda bancaria o bursátil, y esta es una de las razones de la existencia de Banobras (Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos) SNC, que originalmente nació bajo el nombre de “Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas”.

Ahora bien, tratándose de todos los ayuntamientos, el FAIS (Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social) es uno de los componentes del Ramo 33 y está diseñado para financiar obras y acciones sociales básicas que beneficien directamente a la población en pobreza extrema y zonas con alto rezago social. Así es como para los municipios se opera principalmente a través del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN).

Esto nos lleva a los programas sociales y de desarrollo mediante el uso del FAIS con el ánimo de contribuir a la reducción y abatimiento de la pobreza, de ahí que buscar financiamiento a corto plazo (créditos) alivie la cobertura de los “descalces temporales de liquidez” en algunas tesorerías.

“Los descalces temporales de liquidez” (o maturity mismatch) se presentan cuando los vencimientos de los activos (lo que una entidad cobra) y los pasivos (lo que debe pagar) no coinciden en el tiempo. Dicho de otra forma: es cuando las obligaciones de pago llegan antes que los ingresos en efectivo para cubrirlas, y eso genera un déficit temporal de caja.

Un tema no menor en este tipo de instrumentos – con la banca de desarrollo (Banobras) u otra institución como la banca de primer piso y segundo piso – es que el sistema bancario mexicano está diseñado con diversas instituciones financieras, y cada una tiene características propias y propósitos específicos enfocados en cubrir distintos tipos de necesidades financieras.

En México se conocen dos tipos de banca: las de primer piso, donde se da trato directo con el público; y las de segundo piso, que son instituciones creadas para impulsar el desarrollo de cualquier empresa legalmente constituida, y que tienen relación con la “reestructuración de deuda”, tendiente a mejorar las condiciones de préstamos anteriores para liberar flujo de efectivo.

Pues bien, el endeudamiento está regulado por la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, y esta mide la capacidad de pago mediante sistemas de alertas para asegurar la sostenibilidad fiscal, y aquí es donde están parados muchos ayuntamientos.

El gobierno de Rocío Nahle en Veracruz edifica el plan de saneamiento financiero para municipios afectados por la bursatilización de 2008 y las deudas con CONAGUA/SAT.

Esta reestructuración, que busca absorber pasivos reduciendo intereses y plazos para liberar participaciones y reactivar la obra pública en los municipios, con el propósito de liquidar dichas deudas antes de 2030, parece una opción saludable.

DE SOBREMESA

Empresas constructoras y los organismos que representan a las personas físicas y morales del giro de la construcción han venido sosteniendo reuniones en el estado con autoridades municipales y el Poder Ejecutivo estatal, por su interés en ser tomados en consideración ante los anuncios oficiales para la ejecución de obra pública.

Y es que hay quienes expresan que resulta un calvario tan solo la inscripción ante la Sefiplan, SIOP y otras oficinas, y que algunos municipios tardan varios meses en el trámite, situación que tiene a Veracruz – sobre todo en lo municipal – como uno de los estados más atrasados en ese tema a nivel nacional, cuando hoy, con la tecnología existente, resulta muy sencillo verificar un patio de maquinaria o las oficinas de una empresa.

Esto lleva a que poco se vean licitaciones públicas ampliamente difundidas, pues ahora predominan los contratos por invitación restringida, lo que es legal siguiendo la norma aplicable.

UN CAFÉ LECHERO LIGHT

No sobra decir que la tendencia oficial a utilizar métodos de asignación restringidos, es decir, “invitación a cuando menos tres personas jurídicas o adjudicación directa”, en lugar de licitaciones públicas, se debe a una combinación de agilidad administrativa, razones de seguridad y uso de excepciones legales, aunque esta vertiente se traduce en una competencia a la baja.

En resumen, existen estadísticas y mediciones que reflejan que el sector institucional asigna 8 de cada 10 contratos por adjudicación directa, beneficiando a miles de empresas, pero limitando la competencia abierta. Aunque en descargo, el desarrollo económico se mueve a través de la construcción, y esto favorece a sectores de la economía formal e informal.

¡ES CUANTO!

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