Juan David Castilla
A pesar de la implementación de programas gubernamentales como Producción para el Bienestar, la entrega de fertilizantes y Sembrando Vida, la producción de café en México sigue estancada por debajo de los 4.0 millones de sacos, una cifra inferior a la que se registraba hace cuarenta años.
Ante este panorama, Fernando Celis Callejas, asesor general de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), propuso el diseño urgente de políticas públicas estratégicas que incluyan un financiamiento real y la creación de un Fondo Nacional Cafetalero que reactive al sector desde sus bases.
Durante su participación en la Feria del Café en la localidad Plan de las Hayas, municipio de Juchique de Ferrer, el líder agrario criticó con dureza las reglas de operación de organismos financieros como los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), cuyos esquemas actuales exigen un rendimiento mínimo de 20 quintales por hectárea para liberar créditos; un requisito burocrático que frena el financiamiento y desincentiva a los pequeños productores.
Celis Callejas planteó la urgencia de establecer un fondo nacional que otorgue un monto anual por hectárea, condicionado a que el productor se comprometa con un manejo sustentable del suelo, barreras vivas y la adecuada cobertura de sus cafetales.
El asesor de la CNOC señaló que dicho fondo podría nutrirse de aportaciones fiscales, organismos internacionales e incluso mediante la aplicación de un impuesto a las compras y ventas del grano.
Asimismo, subrayó la necesidad de dotar de capacitación, infraestructura de tostado, molido y empaque a las asociaciones locales para que puedan acceder a mercados de alta especialidad con marcas propias.
Urgió a que el propio sector público ponga el ejemplo: «que las dependencias gubernamentales, el Ejército y la Marina compren directamente el café a los productores nacionales», concluyó, apuntando a una estrategia integral de consumo soberano.



