Lixiviados de relleno sanitario aniquilan finca en El Tronconal; alertan sobre riesgo sanitario
⁃ Por contaminación de mantos acuíferos, compradores rechazan su café ante el riesgo de daños a la salud.
Juan David Castilla
Los lixiviados del relleno sanitario de El Tronconal, municipio de Xalapa, aniquilaron la finca de don Félix Eloy Mejía Díaz por la contaminación que ha empeorado en los últimos años.
El productor de la congregación El Tronconal, denunció que las filtraciones de lixiviados provenientes del basurero municipal destruyeron por completo sus cultivos de café, plátano y limón, dejándolo en la quiebra financiera y en el abandono institucional.
El problema, que inició de manera focalizada con la apertura del basurero, se agravó drásticamente hace aproximadamente ocho años, cuando el manejo de los residuos se salió de control.
De acuerdo con el afectado, la falta de un área de amortiguamiento adecuada y fallas en el diseño de las celdas del relleno han provocado que los lixiviados se filtren a través del subsuelo arenoso y pedregoso de la zona, contaminando directamente sus tres hectáreas de siembra localizadas en la parte baja, a unos 40 metros por debajo de la última celda del tiradero.
«Se está secando porque ya empezó a fluir por la tierra los lixiviados del relleno. Ya comenzó a afectarme directamente hacia mi parcela porque soy el único afectado aquí que está sembrando… Ya acabó con mi plantación», lamentó don Félix.
La afectación no solo es visible en el marchitamiento de las plantas, sino que ha alcanzado los nacimientos de agua dulce de la zona, de los cuales los lugareños solían beber de manera segura hace 25 años.
En la actualidad estos manantiales arrastran la contaminación del subsuelo hasta unirse con el río San Juan, cuyas aguas son utilizadas por otros productores de la región para el riego de cultivos río abajo, lo que representa un riesgo sanitario.
Para don Félix la crisis ambiental le provocó un veto comercial devastador. Debido a la procedencia de sus tierras, los intermediarios se niegan a comprar su producción de café por temor a que el grano se encuentre contaminado y ponga en riesgo la salud de los consumidores.
Esto ha provocado pérdidas anuales estimadas en alrededor de 150 mil pesos (un promedio de 50 mil pesos por hectárea), obligándolo a buscar fuentes alternas de empleo fuera del campo para sobrevivir.
Durante los últimos años, el productor ha recorrido diferentes instancias gubernamentales en busca de justicia, topándose únicamente con burocracia y respuestas negativas.
Félix cuenta con resoluciones formales por parte de la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales y contra los Animales (Fedayca), así como de dependencias estatales de medio ambiente. No obstante, la respuesta unánime ha sido que el asunto «está fuera de su control» y que no pueden intervenir.
Incluso, hace aproximadamente tres meses, el campesino acudió directamente a Palacio Nacional en la Ciudad de México para entregar un oficio explicativo a la presidencia, obteniendo como réplica que el caso debe resolverse forzosamente de manera local en la capital veracruzana.


