Ordenar para preservar / Enrique Yasser Pompeyo

Mesa de Redacción

Ordenar para preservar

Enrique Yasser Pompeyo

En municipios con una riqueza natural tan extraordinaria como Coatepec, hablar de ordenamiento territorial y urbano no es un asunto técnico reservado para especialistas; es, sobre todo, una conversación sobre el futuro que se quiere construir.

La decisión del alcalde Jorge Ignacio Luna Hernández de abrir el debate ciudadano sobre este tema mediante una sesión de cabildo abierto merece reconocerse como un ejercicio de responsabilidad pública.

En una época en la que muchas veces las decisiones sobre el crecimiento urbano se toman a puerta cerrada o responden a intereses inmediatos, convocar a expertos y ciudadanos preocupados por el destino del municipio representa una apuesta por la participación y la transparencia.

Coatepec enfrenta un dilema que comparten muchas ciudades y pueblos con alto valor ambiental: la presión del crecimiento de la mancha urbana.

El desarrollo es necesario; nadie puede negar la necesidad de vivienda, infraestructura y oportunidades económicas. Sin embargo, el verdadero reto consiste en evitar que ese crecimiento ocurra de manera desordenada, improvisada o discrecional.

El ordenamiento territorial no significa frenar el progreso. Significa darle dirección. Implica definir con claridad dónde se puede construir, qué zonas deben protegerse, cuáles son los límites que impone la naturaleza y qué criterios deben prevalecer para garantizar el bienestar colectivo.

Cuando existen reglas claras sobre el uso del suelo y la expedición de licencias de construcción, se fortalece la certeza jurídica, se previenen conflictos sociales y se protege el patrimonio ambiental de todos.

La defensa de los bosques de Coatepec ha ocupado un lugar central en la conciencia ciudadana. Pero el cuidado del medio ambiente va más allá de preservar las áreas forestales.

También implica proteger los ríos, conservar las áreas de recarga hídrica, evitar asentamientos en zonas de riesgo y diseñar espacios urbanos más habitables, con servicios suficientes y una mejor relación entre la ciudad y la naturaleza.

Cada cambio de uso de suelo autorizado sin una visión integral puede representar la pérdida irreversible de ecosistemas, el incremento de inundaciones o la saturación de servicios públicos. Por el contrario, cada decisión sustentada en criterios técnicos y ambientales contribuye a construir comunidades más resilientes y preparadas para enfrentar los efectos del cambio climático.

Por ello, resulta alentador que desde el gobierno municipal se insista en que no deben otorgarse de manera discrecional cambios de uso de suelo ni permisos de construcción. La planeación urbana debe estar guiada por el interés general y no por beneficios particulares de corto plazo.

El cabildo abierto convocado para discutir este tema es una oportunidad para que la ciudadanía participe activamente en la definición del rumbo del municipio.

La defensa del entorno natural no puede recaer únicamente en las autoridades; requiere la corresponsabilidad de habitantes, especialistas, empresarios y organizaciones civiles.

Ordenar el territorio es, en realidad, un acto de amor por la tierra que habitamos. Es reconocer que el desarrollo y la conservación no son enemigos irreconciliables, sino objetivos que deben caminar juntos.

Coatepec tiene la posibilidad de demostrar que es posible crecer con inteligencia, respetando su vocación ambiental y preservando aquello que lo hace único.

enriquepompeyo@hotmail.com