Los ‘autogoles’ de Sheinbaum
Raymundo Jiménez / Al pie de la letra
Cada vez resulta más difícil comprender a la presidenta Claudia Sheinbaum.
El viernes 12, por ejemplo –al día siguiente de la inauguración del Mundial de Futbol en la Ciudad de México–, la mandataria estuvo en Manzanillo, Colima, donde expresó que no asistió al estadio porque “nosotros no necesitamos codearnos arriba”.
“Lo que necesitamos –afirmó en el evento organizado por el inicio de la construcción del nuevo hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), obra en la que el gobierno federal invertirá cerca de 2 mil 700 millones de pesos y beneficiará a más de 65 mil derechohabientes– es estar siempre con el pueblo, cerca del pueblo. Esa es la gran diferencia con los anteriores gobiernos y los gobiernos de la Cuarta Transformación”. Y explicó a su auditorio que por esta razón había decidido obsequiar su boleto 0001 a una joven veracruzana, de la sierra de Zongolica, quien ganó un concurso de dominadas de balón. “¡Qué mejor representación del pueblo de México que una joven que le gusta el futbol! Y nosotros nos fuimos ahí, en la Ciudad de México, al norte de la ciudad, hay una alcaldía, se llama Gustavo A. Madero. Y ahí fuimos, con la gente de manera gratuita a ver el partido. Y qué alegría, la verdad”, agregó.
En efecto, Sheinbaum decidió no acompañar al presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación, Gianni Infantino, en la ceremonia inaugural en el estadio capitalino y tampoco acudió al Zócalo, donde se instaló el FIFA Fan Festival. Apareció sorpresivamente en el “Deportivo Hermanos Galeana” de la alcaldía Gustavo A. Madero, a 17 kilómetros de las protestas de los maestros de la CNTE, rodeada de niños y familias acarreadas por operadores políticos del alcalde Ricardo Janecarlo Lozano Reynoso, de Morena, quien acordonó la zona con vallas y decenas de policías.
Sin embargo, aunque al otro día en Colima presumió que “nosotros no necesitamos codearnos arriba” sino que “lo que necesitamos es estar siempre con el pueblo, cerca del pueblo”, y que “esa es la gran diferencia con los anteriores gobiernos y los gobiernos de la Cuarta Transformación”, lo que Sheinbaum no dijo es que la noche anterior a la inauguración del Mundial asistió a la cena de gala que ofreció la FIFA en el Castillo de Chapultepec.
Ataviada con blusa roja y falda negra, la mandataria de Morena fue la invitada de honor, y Gianni Infantino, organizador del Mundial de Futbol, fue el encargado de darle la bienvenida. “Es un gran placer, un honor, querida Presidenta, estar con ustedes esta noche, aquí en Ciudad de México”, celebró el italiano, a cuyo evento elitista asistieron empresarios, gobernadores, senadores y diputados, entre ellos, los morenistas Pedro Haces y Sergio Gutiérrez Luna, oriundo de Minatitlán, Veracruz, así como Raúl Bolaños, del Partido Verde, y la senadora Julieta Ramírez, vocera de la bancada de Morena en la Cámara alta del Congreso de la Unión, los cuales vieron maravillados sobre el Castillo de Chapultepec los cientos de drones que dibujaron la figura de la Copa Jules Rimet, cuyo original de oro puro fue exhibida ante los invitados VIP.
Pero el domingo 14, la Presidenta que dos días antes había dicho en Colima que “nosotros no necesitamos codearnos arriba” sino “estar siempre con el pueblo, cerca del pueblo”, canceló de última hora la gira que tenía prevista en la capital de Zacatecas para realizar una valoración de los programas de infraestructura federales que tiene en esa entidad gobernada por su partido. Extraoficialmente fuentes de la Presidencia informaron que se “reagendó” esta actividad sin especificar cuándo se efectuaría.
El anuncio de que Sheinbaum no tendría actividades públicas el domingo pasado se conoció momentos después de que en una reunión de las bases de la Sección 34 del SNTE, afines a la CNTE, los maestros acordaran movilizarse a donde se presentaría la mandataria para exigirle la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la desaparición de la denominada Usicamm, además de otras demandas. En sus valoraciones consideraron que el gobierno federal no está dando respuesta ni valorando las demandas del magisterio.
Anteayer, en su conferencia mañanera, justificó: “¿Para qué generamos ahí un mal momento? Mejor decidimos ir a San Luis Potosí”, dijo la mandataria sobre el acto privado que de último momento le organizaron con jóvenes deportistas potosinos, del cual no se informó públicamente que estaría en esa entidad que gobierna Ricardo “El Pollo” Gallardo Cardona, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Y, ayer, Sheinbaum anunció que posiblemente se reuniría en la Ciudad de México con el Rey de España, Felipe VI, quien el jueves 25 asistirá al concierto que ofrecerá Plácido Domingo en el Conjunto Santander del Centro Cultural Universitario, en Guadalajara, y el viernes 26 acudirá al partido de futbol entre la selección española y la de Uruguay en la sede mundialista de la Perla Tapatía; sin embargo, a mediados de abril, cuando viajó a Barcelona para el Encuentro de Movimientos Progresistas, la Presidenta evitó encontrarse con el monarca ibérico, al que ella y su antecesor Andrés Manuel López Obrador le han insistido para que pida perdón al pueblo mexicano por los abusos cometidos hace más de 500 años por los conquistadores encabezados por Hernán Cortés.
“Sí, es probable que sí. Todavía está Relaciones Exteriores viendo con la Cancillería de España y con la representación del Jefe del Estado español. Y ya, yo creo que mañana o pasado les podemos informar”, comentó ayer Sheinbaum en su conferencia mañanera.
¿Será que ella sí logrará que ahora el rey Felipe VI, en nombre de la corona española, se disculpe con el pueblo de México? ¿Acaso les servirá de algo a los mexicanos que siguen sufriendo inseguridad, padeciendo un pésimo servicio médico y una economía prendida de alfileres?



