La vuelta a Veracruz en un teclazo
El salario regulador y las pensiones en Veracruz
Yamiri Rodríguez Madrid
Hace apenas unos días, el gobierno de Alemania hizo una reforma histórica para estabilizar su sistema de pensiones frente al envejecimiento poblacional; entre esas acciones están el vincular la edad de jubilación a la esperanza de vida, exigir un aporte privado obligatorio del 2% del salario anual y suprimir la jubilación anticipada a los 63 años sin penalizaciones. Lo anterior es una muestra de la compleja situación que viven los sistemas de pensiones aquí y en China.
Mientras del otro lado del Atlántico avanzan en que la jubilación debe ser a los 70, aquí en Veracruz hay una supuesta polémica por el salario regulador, una reforma que se aprobó en 2014 al sistema estatal de pensiones -sí, hace 12 años-, y apenas los sindicatos se están dando cuenta de su implicación, no por lo que dice la ley, sino porque muchos chanchullos que se hacían se están cayendo con su aplicación.
Primero hay que partir del hecho de que en Veracruz hay 38 mil pensionados en el IPE, tiene una papa caliente de otros 17 mil que ya están en edad de retirarse de trabajar. A eso sumemos de que cuánto se ha engrosado a lo largo de los años la estructura de gobierno: en tiempos de Don Agustín Acosta Lagunes se crearon 573 plazas; con Fidel Herrera, 4,604, el poco más alto de todas las administraciones.
Fue en el sexenio de Javier Duarte cuando se hizo la reforma del salario regulatorio; eso generó más de 21 mil amparos contra el IPE, mismos que fueron resueltos con diversos criterios por los jueces. Pero, ¿por qué se ampararon contra el salario regulador? Porque muchos líderes sindicales -no solo los magisteriales-, hacían negocios con los ascensos en la recta final, así, quien ya se iba a jubilar le “invertía” para irse con el último sueldo, por lo que entre más alto mejor les iba con la llamada “plaza comodín”. Con la reforma del 2014 eso ya no aplica; ahora se promedian los últimos 10 años cotizados, para evitar precisamente los chanchullos.
Y no, no hay ningún recorte a las pensiones como algunos han querido hacer creer. Es más, en los cálculos donde se incluye el promedio de salarios y el INPC, se puede observar que, si no se aplicara el sistema solidario con que se rige el IPE, una persona promedio que trabajó 30 años, su pensión solo le alcanzaría para 2; gracias a dicho sistema, se le da puntual hasta el término de su vida o incluso, se le paga a su viuda o viudo.
Para quienes entraron a trabajar después del 2014, su jubilación, después de 30 años de trabajo, se promediará en los sueldos de esos 30 años con sus ajustes inflacionarios. Quienes al 2014 ya tenían 21 años de trabajo, solo se promedian los años posteriores a la fecha de la reforma. No hay mayor ciencia.
Pero hay quienes quieren enfrascarse en una discusión estéril, como que no se aplique la ley o que se incluyan las compensaciones en la pensión, pues era muy frecuente en el gobierno -municipal o estatal-, que el sueldo base era de 4 o 6 mil pesos, pero la compensación era de 36 mil. Al momento de jubilarse la única clave que se toma en cuenta es el salario base.
Lo cierto es que lejos de estar torpedeando al sistema de pensiones estatal, lo que hoy se necesita es una visión a futuro para que, como en Alemania, se pueda estabilizar su sistema de pensiones frente al envejecimiento poblacional.
@YamiriRodriguez



