No se puede cambiar el rostro de México con la indiferencia: Arquidiócesis de Xalapa

Redacción Hora Cero

A través de su comunicado dominical, la Arquidiócesis de Xalapa emitió un  llamado a la ciudadanía para erradicar la apatía y sumarse activamente a la construcción del bien común, advirtiendo que el doloroso rostro de la pobreza, el desamparo y la marginación que afecta a la nación y al estado de Veracruz no podrá transformarse si prevalece la indiferencia social.

Tomando como base las parábolas evangélicas del trigo y la cizaña, la semilla de mostaza y la levadura, el director de la Oficina de Comunicación Social, el padre Juan Beristain de los Santos, reflexionó sobre la naturaleza de los procesos sociales. Señaló que el desarrollo auténtico y sostenible de un pueblo es un trayecto prolongado y complejo, marcado constantemente por un entramado de «luces y sombras» que requiere ser asumido con generosidad y constancia.

La Iglesia católica enfatizó que la falta de involucramiento por parte de los ciudadanos tiene un impacto directo en el recrudecimiento de las crisis estructurales. De acuerdo con el pronunciamiento oficial, la omisión colectiva alimenta problemas críticos como el flujo constante de migrantes forzados, la alarmante cifra de personas excluidas de oportunidades básicas para alcanzar una vida digna, y el preocupante repunte del desempleo en la región.

«Dejar en manos de unos cuantos el desarrollo es un retroceso en la vida democrática y social de México», se expuso.

Asimismo, el vocero lamentó el abandono sistemático que sufren los trabajadores del campo, cuyas tierras permanecen sin producción, y enumeró con preocupación fenómenos urbanos e indígenas en aumento, tales como la vulnerabilidad de los niños de la calle, la deserción masiva de estudiantes de los niveles educativos, el desamparo total de las comunidades nativas en pobreza extrema y la ralentización del crecimiento económico general.

Finalmente, Beristain de los Santos remarcó que las soluciones de fondo no pertenecen a cúpulas aisladas, sino a una labor persistente basada en la fe, la paciencia y la caridad organizada. El comunicado concluyó instando a la sociedad veracruzana a «vencer al mal a fuerza de bien», recordando que la justicia social y el desarrollo integral solo se consolidarán mediante una decidida y perseverante participación ciudadana.