Juan David Castilla
A escasos dos meses de que inicie formalmente el ciclo de cosecha, productores de café en el estado de Veracruz enfrentan un panorama de incertidumbre económica debido a las drásticas fluctuaciones en los precios internacionales del grano, los elevados costos de comercialización y las afectaciones derivadas del tipo de cambio en el mercado nacional.
Representantes de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC) explicaron que el sector ha registrado un comportamiento inusual en el último año.
En noviembre de 2025, la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a las exportaciones de Brasil y Colombia provocó que la cotización en Bolsa superara los 430 dólares por cada 100 libras, alcanzando el quintal de pergamino los 6 mil 500 pesos.
Sin embargo, tras el retiro de dichas restricciones tarifarias y la confirmación de cosechas elevadas en Sudamérica, el precio sufrió una caída drástica hacia mediados de 2026, ubicándose por debajo de los 240 dólares y reduciendo el costo del quintal a 3 mil 500 pesos.
Aunque en las semanas recientes la noticias sobre el impacto del fenómeno «El Niño» en las plantaciones de Brasil empujaron la cotización a un promedio de 320 dólares, en la región central de Veracruz el quintal de pergamino se paga actualmente en 4 mil 600 pesos.
Este monto continúa presionado por la fortaleza del peso frente al dólar, tasado en torno a los 17.40 pesos, así como por los amplios márgenes de ganancia que retienen los compradores.
Frente a esta coyuntura, la CNOC urgió a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), encabezada por Columba López, a acelerar la instalación de la Comisión Nacional y los Comités contemplados en la nueva Ley del Café, con el fin de transparentar la cadena productiva y brindar certidumbre al gremio.
Entre las demandas prioritarias, los caficultores señalaron la necesidad de transparentar los costos de comercialización, monitorear los precios de referencia e intervenir ante la entrada masiva de café Robusta proveniente de Vietnam y Brasil, el cual representa una competencia desleal por su bajo costo y menor calidad.
Asimismo, solicitaron reestructurar las reglas de operación de FIRA para ofrecer esquemas de financiamiento acordes a las posibilidades reales de los pequeños productores, ampliar la cobertura de los programas federales de apoyo y consolidar un Padrón Cafetalero Nacional que cumpla con las exigencias ambientales de la Unión Europea.
La organización confía en que las próximas mesas de trabajo con las autoridades federales permitan concretar un reglamento que defienda el interés público del sector.



