Reportan mortandad de acamayas en afluentes de Ixhuatlán de Madero

Juan David Castilla

Habitantes y autoridades locales de la comunidad La Guada, perteneciente al municipio de Ixhuatlán de Madero, encendieron las alarmas ambientales tras registrarse una mortandad de acamayas en los arroyos de la región huasteca, situación que detonó el temor entre la población por la posible contaminación química de los afluentes de respuesta rápida y fue atendida por el ayuntamiento correspondiente.

De acuerdo con los reportes de la Agencia Municipal, desde la segunda semana de agosto se detectó la presencia de decenas de crustáceos muertos flotando en el agua, entre las rocas y en los márgenes del afluente.

Ante el impacto ecológico, las autoridades comunitarias decretaron la prohibición inmediata de la pesca en la zona y emitieron un llamado urgente a la conciencia social para frenar la mortandad de la fauna acuática local.

Vecinos de la zona recordaron que hace dos décadas la región enfrentó un ecocidio similar generado por la sobreexplotación pesquera y la vertición de químicos nocivos a los arroyos para facilitar la captura de especies, práctica que tardó años en revertirse y que devastó la biodiversidad de los ríos cristalinos de la Huasteca veracruzana.

Temen que la descarga de residuos urbanos o el uso reiterado de sustancias tóxicas vuelvan a exterminar los ecosistemas del lugar.

La comunidad hizo un llamado a la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) y a las autoridades ambientales federales para que realicen un muestreo del agua, determinen el origen de la contaminación y se sancione a los responsables, al tiempo que exhortaron a los pobladores de localidades aledañas a respetar la veda comunitaria y mantener limpios los cuerpos hídricos.

El Ayuntamiento de Ixhuatlán de Madero dio a conocer que, a través de la Coordinación de Ecología y Medio Ambiente y en coordinación con Protección Civil Municipal, junto al biólogo marino Juan Edgar Montiel, se atendió el reporte realizado por el Agente Municipal de La Guada, ante la presencia de crustáceos muertos en el arroyo de la comunidad.