La violencia contra periodistas; el caso de Poza Rica / Hora cero

Hora cero

Violencia contra periodistas; el caso de Poza Rica

Luis Alberto Romero

Los recientes ataques contra comunicadores en Veracruz vuelven a llamar la atención sobre las condiciones en las que se ejerce el periodismo en algunas regiones del estado; el caso más reciente ocurrió la noche de este lunes 24 de agosto en Poza Rica, zona norte de la entidad, donde el reportero policiaco Eli Alejandro Martínez, colaborador del medio Noreste, fue reportado como desaparecido después de un ataque armado; afortunadamente, vivió para contarlo.

De acuerdo con los primeros reportes, Eli Martínez viajaba junto con otro reportero de la fuente policiaca; fueron interceptados por hombres armados en la zona de la colonia Cazones; los agresores dispararon directamente contra ellos.

El segundo comunicador logró escapar y se encuentra bajo resguardo de las autoridades, además de que ya rindió su declaración sobre lo ocurrido.

Eli Martínez, por su parte, ya fue localizado y está bajo custodia de las autoridades; incluso, trascendió que ya rindió su declaración ante la Fiscalía.

El hecho es preocupante porque Poza Rica tiene antecedentes recientes de violencia contra periodistas; durante 2026 fueron asesinados dos comunicadores de la misma fuente; Carlos Castro fue ultimado el pasado 8 de enero en su establecimiento comercial, mientras que Luis Ángel López Valdés fue atacado con arma de fuego la noche del 10 de junio y posteriormente murió a consecuencia de las heridas.

López Valdés realizaba actividades informativas en medios digitales y redes sociales y colaboraba con Vanguardia, medio informativo con presencia en Poza Rica; después de su asesinato, la Fiscalía General del Estado inició las investigaciones.

A estos hechos se suma el caso de la comunicadora Roxana Guzmán, quien recientemente fue privada de la libertad en Nanchital; su desaparición y posterior localización sin vida generaron nuevamente preocupación entre periodistas y organizaciones defensoras de la libertad de expresión.

La situación de Veracruz no es nueva; durante las últimas dos décadas, particularmente durante la administración de Javier Duarte, la entidad fue considerada un foco rojo por los ataques contra periodistas; en ese periodo se registraron asesinatos, amenazas y agresiones que dejaron una profunda huella en el gremio.

De acuerdo con los datos incluidos en el contexto de estos casos, en los últimos cuatro sexenios han sido asesinados 151 periodistas en México; desde el año 2000, la cifra asciende a 176, de los cuales 164 eran hombres y 12 mujeres. Veracruz concentra 32 de esos casos, la cifra más elevada entre las entidades del país.

Más allá de las estadísticas, cada agresión representa una historia personal; hay familias que enfrentan incertidumbre, compañeros que deben continuar trabajando y comunidades que pierden a quienes tenían la tarea de informar sobre lo que ocurre a su alrededor.

Por ello, los recientes casos deben ser atendidos e investigados, sin importar que el comunicador haya sido localizado con vida; al final, corresponde a las autoridades esclarecer los hechos, agotar todas las líneas de investigación y garantizar condiciones para que los periodistas puedan realizar su trabajo sin condiciones de riesgo.

@luisromero85