Juan David Castilla
El constante flujo migratorio de veracruzanos hacia otras regiones del país no solo ha reconfigurado la dinámica demográfica local, sino que ha impactado directamente en la representación electoral de la entidad, provocando la pérdida gradual de distritos en las últimas décadas, según explicó el especialista en materia electoral Sergio Vera Olvera.
El funcionario electoral precisó que hace aproximadamente 35 años la entidad contaba con 23 distritos electorales federales.
Sin embargo, con los procesos de redistritación aprobados por la autoridad electoral, Veracruz ha ido cediendo espacios frente a estados cuyos polos de desarrollo registran un crecimiento poblacional más acelerado, como Jalisco, Estado de México, Tamaulipas y Quintana Roo, destinos habituales de la migración veracruzana que han incrementado su peso en el Congreso.
Pese a que el Instituto Nacional Electoral (INE) mantiene una cobertura del 98 por ciento de la población mayor de 18 años dentro del padrón electoral en Veracruz, la pertenencia al registro no se traduce de manera automática en una participación activa durante los comicios.
Los históricos del organismo electoral —disponibles con actas desglosadas por casilla desde 1990— revelan que el rango de edad comprendido entre los 18 y 31 años se mantiene como el sector poblacional que menos acude a las urnas.
Dentro de este grupo etario, la abstención resulta aún más marcada en el sector femenino. Ante este panorama, el especialista enfatizó la necesidad urgente de fortalecer las políticas de educación cívica para evitar que la credencial para votar sea utilizada únicamente como un documento de identidad oficial, transitando hacia una participación ciudadana efectiva que incida en la elección de representantes e instituciones públicas.



