Juan David Castilla
Con una riqueza histórica y arquitectónica que supera los 500 años de antigüedad, respaldada por una misiva enviada el 15 de octubre de 1524 por el conquistador Hernán Cortés al Rey de España, la parroquia de San Miguel Arcángel enfrenta un severo deterioro estructural y filtraciones pluviales graves que ponen en riesgo inminente de colapso a la primera capilla erigida en la América continental.
Pese a contar con la declaratoria de monumento histórico y la tutela formal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el templo religioso no ha recibido una obra integral de restauración especializada desde hace más de un siglo.
De acuerdo con los registros históricos del recinto, la última intervención profunda se ejecutó en 1819 bajo la época del expresidente Antonio López de Santa Anna, limitándose los trabajos posteriores a remozamientos superficiales de pintura exigidos por los catálogos de conservación edilicia.
Aprovechando la visita de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, a la escuela primaria «Nicolás Bravo» durante el arranque del ciclo escolar 2026-2027 en este municipio, feligreses y ciudadanos acudieron al plantel educativo para entregar de mano una petición formal de rescate patrimonial.
La comunidad solicitó la intervención directa del Ejecutivo estatal para coordinar gestiones ante la Federación e ingresar el proyecto técnico al Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE) o al Fondo de Apoyo a Comunidades para Restauración de Monumentos y Bienes Muebles de Propiedad Federal (Foremoba).
Los habitantes de Medellín de Bravo enfatizaron que se requiere la asignación presupuestal inmediata para consolidar muros, cimentación y techumbres antes de que las precipitaciones generen daños irreversibles en el vestigio virreinal.
Con la entrega de la solicitud, la feligresía confía en que las autoridades estatales y federales articulen los recursos para proteger el legado cultural e histórico de la entidad.



