El dedo de Adanely en la llaga de Héctor / Armando Villegas

El dedo de Adanely en la llaga de Héctor

Armando Villegas

En política, el porvenir suele incomodar más que el pasado así como también el que se lleva se aguanta. Esto viene a colación porque al hoy diputado local Héctor Yunes Landa le gusta pegar, pero que no le peguen; le gusta criticar, pero que no lo critiquen y, en más de 40 años viviendo de esto, ya debía tener por demás el cuero curtido.

Resulta que siempre ávido de reflector y ya haciéndose una costumbre solo atacar a mujeres, salió a criticar a la presidenta municipal de Poza Rica, Adanely Rodríguez, por la arenga que lanzó en la ceremonia del Grito de Independencia por la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Rocío Nahle.

Lo que no esperaba es que la edil le contestara clarito y en español: «El hecho histórico es indubitable: Claudia Sheinbaum es la primera mujer Presidenta de México y Rocío Nahle, la primera mujer Gobernadora de Veracruz, te guste o no. Eso no es “quedar bien”; es reconocer una realidad histórica. Muy distinto a lo que tú hacías en otros tiempos, cuando soportabas las burlas de Duarte o ya se te olvidó la caña de pescar que te regaló en un evento público. Quizá por eso los resultados no te acompañaron. Hoy, después de que te corrieran del PRI y con la mirada puesta nuevamente en los cargos plurinominales, parece que el pasado sigue siendo tu principal referencia. Héctor, los tiempos cambian y la política también. Pronto dejarás el Congreso y veremos qué sigue para ti. Tiempo al tiempo. Servido, “Diputado».

Así, la presidenta municipal de Poza Rica le puso el dedo en la llaga a Héctor Yunes. Después de 45 años, el choleño dejó el PRI, partido que le permitió construir prácticamente toda su trayectoria pública. Y hoy ocupa una diputación local obtenida por representación proporcional, pero también por el PRI. Renunció a los ideales, pero no al cargo; mucho menos al sueldo. Con su partido local recién creado, quién sabe si le alcance para otros 3 años más de la misma fortuna.

Por eso le dolió a Héctor Yunes, quien en 45 años solo ha ganado una elección en las urnas, la crítica de Adanely; por eso el hambre de reflector todos los días, aunque de trabajo legislativo no se le conoce una sola propuesta de trascendencia. Es el triste declive de un viejo político.