Llevan tres años esperando reconstrucción de puente colapsado entre Loma Bonita y Brisas del Sedeño

Juan David Castilla

Vecinos de las colonias Loma Bonita y Brisas del Sedeño, situadas en los límites de Xalapa y Banderilla, cumplieron tres años en espera de que las autoridades municipales y estatales reconstruyan el puente vehicular que conecta a ambos asentamientos, infraestructura que colapsó en 2024 tras el paso constante de pipas dedicadas a la extracción de agua en el río Sedeño.

La pérdida de esta infraestructura urbana dejó incomunicados a cientos de colonos, afectando el acceso de vehículos particulares, unidades de transporte público y servicios de emergencia como ambulancias y patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

Ante la falta de respuesta institucional, el personal de Protección Civil improvisó de forma provisional un puente peatonal a base de polines de madera para atravesar el afluente.

Sin embargo, tras dos años y medio de uso continuo por parte de niñas, niños y adultos mayores, la estructura provisional muestra un severo deterioro que pone en riesgo la integridad física de los transeúntes.

Nicolás Martínez Landa, vecino afectado de la zona, denunció que la falta de acceso vehicular ha provocado además un repunte en los índices delictivos en ambas colonias, debido a que las corporaciones policiacas quedan imposibilitadas para realizar recorridos de vigilancia o perseguir a los delincuentes al no contar con un paso firme sobre el río.

«El puente ya colapsó. Nos mandaron a improvisar uno de rápido con Protección Civil, pero ahí no puede pasar un carro, las ambulancias no pasan, las patrullas no pasan; la delincuencia también se apropió de esta colonia porque ya no pueden cruzar los policías a seguirlos», recriminó el colono.

Martínez Landa enfatizó que las familias han privilegiado las vías institucionales y la entrega de oficios por encima de movilizaciones o bloqueos de avenidas.

No obstante, advirtió que la madera del paso peatonal caducó en su vida útil, por lo que urgió la intervención de las autoridades antes de que ocurra una tragedia.

«Nosotros no estamos pidiendo más ni estamos en otras instancias a estar haciendo marchas o tapando carreteras; queremos que nos resuelvan, ya tiene tres años rezagado este tema. Las maderas ya no son buenas, su calidad bajó y es un peligro para los niños y las señoras que van al mandado», puntualizó el afectado.